Paciències (Paciencias)

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Tengo el gusto de publicar una receta inédita en el mundo blogger. Una receta muy antigua, recuperada en Agullent, localidad situada a sólo 5 km de mi ciudad de origen, Ontinyent. Las dos emplazadas en la comarca de la Vall d’Albaida (València). Como no sé si existen recetas iguales, parecidas o diferentes, con este nombre, en otros lugares de mi tierra o del país, estaré encantada de que me lo comentéis.

He elegido estas Paciències (Paciencias, en castellano) como primera receta para presentarla en el reto Recetas de aquí y allá, que hemos organizado entre Sergio Benito, SergioRecetas y yo. Si pincháis en el enlace, podéis leer las bases. No hace falta tener un blog. En este reto, pretendemos realizar un recopilatorio de recetas tradicionales y lo dirigimos a los amantes de la cocina tradicional, tengan la procedencia que tengan. Por lo tanto, estáis invitados a participar si os gusta la cocina tradicional, o tenéis recetas familiares o tradicionales de vuestro país o localidad de origen que pensáis pueden ser apreciadas por nuestros seguidores.

Mi compañero de reto, Sergio, nos regala una receta a la que tiene especial cariño porque se la hacía su madre. Una rica Tortilla de pasta con tomate y pollo. Pinchad en el enlace y veréis cómo la ha preparado. La foto ya nos informa lo bien que le ha quedado. La tenéis al final. No olvidéis pasar por su blog. Es un chef muy creativo y no sólo publica recetas, sino muchos consejos y trucos de cocina.

Les Paciències son una receta tradicional valenciana, no conocida y que descubrí en un libro de cocina de la Vall d’Albaida publicado hace ya años. En él, sus autoras, indican que seguramente el nombre de este dulce deriva de su pequeño tamaño e imagino que de la paciencia que hay que tener para ir haciéndolas. La verdad, no es para tanto. Poca información hay y como no tengo el libro, sino que me copié la receta, ni siquiera tengo la foto, así que, aunque he seguido la receta original, he tenido que adaptarla un poco, según mis gustos y sin saber cómo era la foto original del libro. Agradeceré cualquier información de quien me lea, sea de la zona y pueda aportar más luz sobre esta receta tan antigua y por suerte recuperada.

Mis Paciències son sin azúcar, poco dulces y con un toque suave a canela y limón. No dejé que se doraran mucho, pero están perfectamente horneadas. Con chocolate, mojando en chocolate o solas, son un pequeño bocado, de aquí y que os podéis llevar allá, pero siempre indicando su origen para que no se pierda. Si las hacéis con azúcar, el resultado será mejor seguro, pero sin él, también están muy buenas. Tengas blog o no, anímate a participar en el reto Recetas de aquí y alláenviando tus recetas al siguiente email: cocinasermar@gmail.com 

En tiempos difíciles, en los que nos toca vivir en este país, nada mejor que un bocado dulce llamado Paciències / Paciencias para compartir con los que queremos y nos quieren, también con los que no compartimos las mismas ideas, porque el entendimiento, la verdad y la defensa de lo justo, tienen que ser prioritarios.
Ingredientes 

Pongo entre paréntesis mis cantidades 

- 300 g de azúcar (155 g de azúcar de abedul) 
- la corteza de un limón rallada  (yo la de medio limón)
- 2 huevos L 
- 330 g de harina (300 g de harina de repostería) 
- un pellizco de bicarbonato 
- canela 
Preparación en TMX 

- Poner la corteza de limón y el azúcar de abedul o el azúcar en el vaso. Programar, 20 segundos, velocidad 7. 

- Agregar los huevos, la harina, la canela y el bicarbonato. Programar, 10 segundos, velocidad 6. Comprobar que todos los ingredientes están integrados y la masa es moldeable. 

- Formar bolas pequeñas de masa, colocarlas sobre una placa cubierta de papel sulfurizado y aplastarlas con los dedos. 

- Hornear durante quince minutos aproximadamente. 

Preparación tradicional (receta original) 

- Batir los huevos, añadir el azúcar y deshacerlo sin dejar de batir. 

- Añadir la harina, la canela, el bicarbonato y el limón. 

- Hacer unas bolitas pequeñas, aplanarlas y colocarlas en una lata untada de aceite. 

- Hornear durante quince minutos aproximadamente. 
Notas: 

- Las mías son sin azúcar y ya sabéis que cocinar con edulcorantes, es complicado y el resultado, no siempre es satisfactorio. En este caso, al ser una receta tradicional con muchísimo azúcar, tuve que funcionar con intuición y tirar mano de mi experiencia. Me pareció una barbaridad de azúcar y por eso, elegí reducir mucho la cantidad de azúcar de abedul. Para mí están perfectas porque no me gusta nada excesivamente dulce.

- Recortad o añadid bicarbonato según os gusten más o menos secas. Este punto es todavía más complicado. La pizca de bicarbonato es muy difícil de interpretar y añadí muy poco. No quedan secas, ni duras.

- En cuanto a la canela, puse más o menos, una cucharadita de café. El sabor a canela es suave. Si las repito, no me importaría agregar un poco más. Reduje la cantidad de ralladura de limón, porque no me gusta que se note demasiado.

- Se conservan varios días en una caja metálica.

Bon profit!

Y esta es la foto de Sergio. ¿A que apetece ponerse a cocinar esta tortilla?

Fuente: UREÑA, Agueda; GUERRERO, Isabel. Menjar i gaudir a la Vall d’Albaida. Publicat a Ontinyent per la Caixa d’Estalvis d’Ontinyent, 1998.

15 comentarios:

  1. Marisa que bonitas te han quedado, es curioso pero conocía estas galletas o pastas, hace años, las había visto en esos programas de España Directo, que ponían cada tarde en televisión española, recuerdo que contaron una historia del origen, quizás atribuidas a la provincia de Soria, pero que como casi todo en España, tiene su versión dependiendo donde las hagan, creo que las de anís son las más populares, y si te pones a buscar, pasa como con los pestiños o las torrijas, no hay dos recetas iguales. Y su nombre quizá se deba a la paciencia que hay que tener para hacerlas, pues son de un tañmaño de bocado, como un caramelo, y salen muchas de cada amasado.
    Así que tus paciencias son valencianas, porque seguro también tienen su versión original.
    Besos.

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  2. Me encantan las recetas con historia y encima si aseguras que era una receta casi olvidada que has rescatado entonces me gusta mucho más. A veces es complicado reproducir las recetas antigüas por muchos motivos y para mi uno de los principales es el idioma de antaño o las palabras por las que llamaban a otras cosas que ahora no las conocemos así. Me ha llamado la atención el azúcar de abedul. En cuanto a la receta, fabulosa como siempre, te han quedado muy bien estas paciencias para haberlas adapatado a tu estilo, bien explicada y las fotos fantásticas. Muy contento de colaborar contigo en este proyecto. Un saludo y sigue así.

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  3. No conocia estas galletas y las recetas con historia me encantan ,se ven divinisimas no lo siguiente y no dudo ni un segundo que esten de rexupete ,pena no poder dar cuenta de ellas.
    Bicos mil wapisima.

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  4. Me ha llamado mucho la atencion el nombre y he venido corriendo a verlas , y me han parecido buenisimas y faciles así que no tardaré mucho en probarlas. Bs

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  5. Marisa me encanta que traigas recetas de tu tierra y sobre todo que rescates recetas como esta que no están popularizadas en este mundillo virtual (cosa bastante complicada por otro lado)

    Tienen una pinta fantástica, y de lo que estoy segura es de que paciencia no me faltaría para acabar con ellas ¡daba buena cuenta de una sentada!

    ¡Besos mil!

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  6. Me suena haberlas oído alguna vez pero no tenía ni idea de donde eran ni de como se hacían. Me encantan todas las recetas nuestras antiguas, yo soy muy de recetas tradicionales y estas tienen que estar riquísimas Marisa!! Con ganas me quedo de coger unas cuantas que además de estas si que puedo comer jeje.
    Estoy haciendo el traslado a casa pero en cuanto pueda me pongo con una receta que quiero participar en vuestro reto.
    Un bst.

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  7. Hola guapísima !!!
    Puese no conozco las originales y mucho menos he visto foto alguna, pero me da en la nariz que no deben diferenciarse mucho.Al ver las tuyas, piensas, que tienen ese punto rústico que tanto me gustan. Y del dulzor, no puedo decirte nada que no sepas ya, que soy como tú y que para mí las tuyas tienen justo el que necesitaban.
    Un reto precioso el que os habéis montado, ya te lo dije. Y hoy no sé en que otro anduve, que también te vi metida en otro sarao.
    Marisa por diosss, que no paras . . . te mueves más que el correcaminos jajaja
    Me han encantado estas paciencias, y ojalá por comerlas, a más de uno se le colmera el espíruto de las mismas, por los motivos que dices y unos cuantos más.
    Besotes mi niña.

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  8. Pues si que hay que tener paciencia últimamente Marisa!! te han quedado maravillosas, no las conocía y me han encantado, las galletas caseras son deliciosas, mis sobrinas y mi hija, es ver una caja cerrada encima de la mesa y se ponen locas jeje, que buenas...Bess

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  9. hola Marisa, ya vengo e ver la receta de Sergio que me ha encantado y ahora la tuya. Pues lo mejor será que coma con Sergio y meriende contigo, te parece?. O todos a la vez, pero invitáis cocotros, jajaja!! Bueno, en serio, estoy encanada de ver vuestras primeras recetas y por supuesto de leeros, ya sabes que me gustan las recetas con tradición, con historia y esta paciencias lo cumplen todo. Te han quedado espectaculares y como no conozco otras, las tuyas , sin dudarlo, de las mejores!!un beso

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  10. Marisa el nombre de entrada me llama la atención y es que si son bocados pequeños aunque como lo dices (no es para tanto), creo que es un buen nombre y una deliciosa receta de tradición para disfrutar de una tarde haciéndolas con calmita. Me ajusto a la cantidad de dulce que le pones, con sabor a canela y limón que más se le puede pedir a estos bocados que hacerlos y disfrutarlos. Leyendo los comentarios pasará como con tantas recetas que se parecen y tienen nombres distintos entre regiones. Me siento a compartir estas paciencias contigo de manera virtual ;)
    te mando un abrazo desde la distancia!

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  11. Buenos días Marisa, anda que me vendría bien a mi unas dosis de paciencia a veces!!!.
    Las conozco hace tiempo, no porque yo las haga pero es que vienen de Soria y ya sabes que Zaragoza está llena de sorianos que nos enriquecen con todo lo rico que saben hacer, buena gente siempre. Es parecido a nuestros "mostachones", aunque creo que son más abizcochados que las paciencias. También me quieren recordar a los "pedos de monja" jejeje. Los ingredientes, los mismos: huevos, azúcar y harina (los básicos). Un besito guapa ;)

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  12. Paciencia, paciencia es lo que tenemos que tener con muchas cosas verdad???? Que nombre mas curioso con estas galletas, ademas no hace falta mucha paciencia para hacerlas, no las conocía y son ideales para tomar con mi cafecito... bsss

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  13. Marisa , que ricas , yo tengo también publicada una receta de galletinas que se llaman asi y la verdad es que hace tanto de ellas que no se ni de donde las saque
    besinos

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  14. Te iba a preguntar de dónde venía el nombre, pero ya vero que lo has aclarado perfectamente. Me gusta la receta, porque no llevan ningún tipo de grasa, por lo que uno se puede tomar una pequeña licencia sin mucho riesgo. Te quedaron preciosas.

    Un besín.

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  15. Bonito nombre el de estas galletas!! y seguro que con un sabor delicioso... yo tendría paciencia para hacerlas pero no para comerlas!! Bs.

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Muchas gracias por comentar. Me alegra leer tus palabras y si aprendo de ellas, todo un placer.
Espero tu visita de nuevo.
Este blog no participa en cadenas de premios. Gracias si has pensado en mí.