Conejo en salsa


Aunque soy amante de la carne de conejo, en casa no gusta, así que si preparo alguna receta, diferente a la paella, es sólo para mí. 

Esta vez, tuve para dos días porque, aunque el conejo tiene huesos, elegí las partes que más me gustan y así evité tener que cocinar un día. 

Es una receta tradicional de las que apetece comer hasta fría. Si no te gusta el conejo, puedes usar pollo igualmente, pero no puedo asegurarte que los tiempos de cocción sean exactos. 

Tenía una botella de vino Ribeiro recién empezada y lo utilicé en esta receta y ya veréis que también en alguna otra. Como en esta casa no se bebe vino, prefiero comprar vinos blancos con un mínimo de calidad para cocinar, pero sin pasarme en el precio. 

Espero que os guste, está realmente bueno. 
Ingredientes 

- 100 g de cebolla 
- 200 g de pimiento rojo 
- 30 g de aceite de oliva virgen extra 
- 3 dientes de ajo 
- 500 g de conejo troceado 
- sal y pimienta 
- 200 g de tomate en conserva 
- 1 cucharadita de azúcar (opcional) 
- 60 g de vino blanco 

Antes de empezar… 

- Pelar la cebolla y cortarla en cuartos. Pelar los ajos y quitarles el germen. 

- Cortar el pimiento en trozos y quitar las semillas. 

- Salpimentar el conejo. 

Preparación en TMX 5 

- Poner en el vaso la cebolla, los dientes de ajo y el pimiento rojo. Programar, 4 segundos, velocidad 4. 

- Bajar los restos con la espátula y verter el aceite. Programar, 6 minutos, 120º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. Verter el contenido del vaso en un bol y reservar. 

- Añadir los trozos de conejo. Programar 15 minutos, 120º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. Puede ser que el conejo quede enganchado a las cuchillas o se oiga un ruido debido a los huesos. Si esto ocurre, parad la máquina y comprobar que todo está perfecto. 

- Incorporar la verdura, el tomate y el azúcar (para suavizar la acidez del tomate). Programar, 15 minutos, 120º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. 

- Pasado el tiempo, verter el vino blanco por el bocal y programar, 15 minutos, varoma, velocidad cuchara, giro a la izquierda. 

- Comprobar la cocción y si es necesario, programar algún minuto más.
Preparación tradicional 

- Trocear la cebolla en brunoise y picar los dientes de ajo. Cortar el pimiento rojo en trozos no demasiado grandes. Reservar 

- Verter el aceite en una cazuela y agregar los trozos de conejo. Sofreír a fuego medio hasta que se doren, removiendo de cuando en cuando. 

- Incorporar la verdura, el tomate y el azúcar (para suavizar la acidez del tomate). Seguir sofriendo removiendo a menudo durante unos 15 minutos aproximadamente. 

- Verter el vino blanco y continuar la cocción unos 15 minutos más o hasta que el sofrito esté en su punto. 

Bon profit!

Crema de bacalao de la ecuatoriana



Andaba yo por el supermercado con la intención de comprar una papaya, sí, la de la receta anterior, que era enorme. A mi lado, una señora más bajita que yo, me pidió que le acercara un plátano macho que estaba mucho más arriba. Le dije que me dijera cuál le gustaba y que yo nunca lo había probado. Una vez elegido, sin más, me dijo que podía preparar una rica sopa y sin más, empezó a enumerar ingredientes: 

- cebolla y ajo bastante y a trocitos 
- pimiento rojo a trozos, bastante 
- plátano macho cortado en lonchas 
- un poco de yuca 
- pescado de ese congelado en filetes, barato 

Sofreír todo muy bien, agregar el pescado y cubrir con agua. Cocer y tomar bien calentita. 

Me comentó que era muy nutritiva y añadió que ella cuida a una señora mayor y que le prepara esta sopa muchas veces y que está muy rica. 

Le pregunté de dónde era y me dijo que de Ecuador y nos fuimos cada una por su lado, quedando en mi mente la receta. Volví luego de nuevo a la zona de verduras y frutas y cogí un plátano macho y una yuca. Después pensé comprar bacalao desalado porque los trozos de pescado congelado no me gustan nada. 

Al llegar a casa, comprobé que tenía el resto de ingredientes e intenté reproducir la receta, pero como la señora no me había indicado cantidades preferí no añadir mucha agua y convertir la sopa “de la ecuatoriana” en una rica crema con un ingrediente sorpresa. 

Tal vez, no puse mucha cantidad de plátano macho y yuca, se aprecia sobre todo el rico sabor del bacalao. El color se lo da el pimiento y entre todos, si os digo la verdad, esta sopa convertida en crema me ha gustado. Si preferís una sopa con trozos de verdura y de bacalao o cualquier tipo de pescado; más plátano o yuca, esta receta, variará totalmente. 

Aunque al enfriarse espesa bastante, me parece que como ya estamos con temperaturas un poco más altas que cuando la hice, es mejor servirla templada o fría.

Y como en el RecetarioMañoso de primavera, nos piden recetas en vasito, esta crema va a ser mi segunda aportación. 

Espero que os guste tanto como a mí.
Ingredientes 

- 4 dientes de ajo
- 180 g de cebolla tierna
- 230 g de pimiento rojo
- 110 g de yuca + unas rodajas extra
- 160 g de plátano macho
- 20 g de aceite de oliva virgen extra
- 250 g de agua mineral
- 260 g de bacalao desalado
- sal y pimienta
- 3 dientes de ajo negro

Antes de empezar… 

- Quitar la primera capa de la cebolleta y cortarla en cuartos. Pelar los ajos y quitarles el germen. 

- Cortar el pimiento en trozos y quitar las semillas. 

- Pelar el plátano y cortarlo en trozos. 

- Cortar la yuca, cortarla en trozos y pelarla. Pesarla y añadir unas rodajas más para decorar.

- Sacar el bacalao con antelación para que se descongele. Si tiene piel, no dejar que se descongele del todo, para poderla quitar con facilidad.

Preparación en TMX 5 

- Poner en el vaso los dientes de ajo, la cebolla tierna, el plátano macho, la yuca y el pimiento rojo. Programar, 4 segundos, velocidad 4. Introducir la espátula por el bocal para ayudar a que se triture mejor. 

- Bajar los restos con la espátula y si queda algún trozo demasiado grande, repetir la operación. Verter el aceite. Programar, 6 minutos, 120º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. 

- Incorporar el agua (si queréis que la crema sea menos espesa, aumentad la cantidad). Programar, 25 minutos, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. 

- Añadir los trozos de bacalao, la sal y la pimienta. Programar 5 minutos, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. 

- Pasado el tiempo, triturar la crema programando, 1 minuto, velocidad progresiva 5-10. El tiempo y velocidad, dependerá de si queremos encontrar tropezones o que la crema quede totalmente triturada.
Preparación tradicional 

- Trocear la cebolla en brunoise y picar los dientes de ajo. La yuca y el plátano pelados y en trozos no muy grandes.

- Verter el aceite en una cazuela y agregar todos los ingredientes menos el agua y el bacalao. Sofreír a fuego medio-bajo, hasta que queden blandos. Remover de cuando en cuando.

- Incorporar el agua (si queréis que la crema sea menos espesa, aumentad la cantidad). Dejar que cocer unos 20 o 25 minutos.

- Añadir los trozos de bacalao, la sal y la pimienta. Cocer durante unos 5 minutos.

- Esperar unos minutos a que baje la temperatura y triturar la crema con una batidora o robot. Tendremos en cuenta si queremos encontrar tropezones o que la crema quede totalmente triturada.

Montaje de los vasitos

- Como quería presentar la crema en vasitos, se me ocurrió la idea de cortar lonchas de yuca y trocitos de ajo negro. 

- Puse un poco de aceite en una sartén y cuando estaba caliente, los añadí hasta que la yuca estaba dorada. 

- Rellené los vasitos con la crema y coloqué un trozo de yuca y un poquito de ajo negro sobre la crema para decorar. Además, el toque dulce del ajo negro, contrasta perfectamente con el sabor a bacalao de la crema. Al menos, a mí me gusta. 

- Servir caliente, templada o fría, al gusto de cada uno.
Notas:

- Como la receta me la transmitieron de forma oral y sin indicar cantidades, preparé esta crema a mi gusto. No descarto cuando haga frío, transformarla en la sopa original, pero para eso, aún falta tiempo.

- La yuca y el plátano macho, no tienen un sabor pronunciado y en esta crema no se percibe. Ambos favorecen la digestión si no se fríen y se consumen hervidos. 

Bon profit!

Solomillos de pollo en salsa de papaya, olla rápida


He comprado más de un papaya en las últimas semanas. Quería probar recetas y disfrutar de las propiedades de esta deliciosa fruta tropical, que aunque no es barata, vale la pena consumir. Esta receta con pollo va a ser la primera que publico. 

Además de su bonito color, sus atractivas semillas y su sabor, la papaya contiene enzimas y entre ellas, destaca la papaína. La papaína contribuye a mejorar la función digestiva. También es buena para mantener a raya el colesterol y evitar obstrucciones en el corriente sanguíneo. La vitamina C y el betacaroteno, que puede ser encontrado en esta fruta tropical, funcionan como importantes anti inflamatorios. Otro significativo antioxidante que se obtiene de la papaya es el licopeno, el cual ayuda a prevenir el envejecimiento prematuro. 

La papaya es una buena opción si debido a una baja ingesta de vitamina K, se tienen problemas de absorción de calcio. Para los diabéticos también se ha estudiado que la papaya  regula el nivel de azúcar en sangre, los lípidos y los niveles de insulina. Y como no voy a seguir enumerando sus beneficios, pinchad aquí y os podéis informar de forma más completa. 

No sólo la he tomado como postre, como he dicho, anteriormente, he elaborado más de una receta en la que la papaya es uno de los ingredientes. Quería hacer este plato con solomillo de pavo, pero no lo encontré fresco y no tenía tiempo de descongelarlo correctamente. Me decidí por estos solomillos pequeños de pollo, que no me defraudaron porque la carne con la salsa y el tiempo de cocción en la olla rápida, no queda seca. 

Utilicé una bandeja de solomillos que me sirvió para comer dos veces, pero no llega para dos raciones grandes. La salsa está muy buena pero al no utilizar un vino dulce, no queda dulce. Cuando la repita, lo utilizaré a ver de qué forma me gusta más. 

Una receta rápida, diferente y sencilla. Con pocos ingredientes, un plato para invitar y sorprender. Espero que os guste. Empezad a desmigar pan como yo hice.
Ingredientes 

- 20 g de aceite de oliva virgen extra 
- 85 g de cebolleta
- 200 g de papaya madura 
- 100 g de agua mineral 
- 70 g de vino blanco (utilicé Ribeiro) 
- sal y pimienta de colores 
- harina para rebozar el pollo 

* olla rápida WMF Perfect plus 3 l 

Antes de empezar… 

- Quitar la primera capa de la cebolleta y cortarla en brunoise. 

- Pelar la papaya, pesarla y cortar en trozos. 

- Pesar la cantidad de agua y de vino. 

- Rebozar los solomillos en harina. 

Preparación tradicional, olla rápida 

- Verter la mitad del aceite en una sartén, también se puede hacer en la olla, pero como no pongo mucho, es más fácil que el pollo se agarre a la base. 

- Cuando esté caliente el aceite, agregar los solomillos y sofreír hasta que se doren un poco. Sacar y reservar. 

- Poner el resto de aceite en la olla. Cuando esté caliente agregar la cebolleta y un poco de sal. Cuando esté blanda incorporar la papaya y seguir sofriendo unos minutos. 

- Verter el vino y el agua y colocar por encima los solomillos. 

- Tapar la olla y poner la vitro al 7 (fuego fuerte). Cuando suban los dos anillos, bajar al 4 y programar unos 10 minutos. 

- Apagar el fuego y esperar a que bajen los anillos, esperando hasta poder abrir la olla. 

- Sacar los solomillos con unas pinzas de cocina y triturar la salsa. 

- Montar el plato con los solomillos espolvoreados con pimienta de colores y acompañados por la salsa de papaya. 

Bon profit!

Paté de alcachofas y tomate seco


Sigo preparando recetas de blogs amigos y es un placer hacerlo. Como últimamente estoy comiendo muchas alcachofas, incluso mi hijo, las toma en conserva, cuando vi este paté a mi querida Mabel, Mabel’s Kitchen, no dudé en poner la receta en prioritarias, pero he tardado un poco en publicarlo. Tenía todo menos los anacardos y cuando vi el precio que tenían los ecológicos, tuve que cambiar el paso e irme al super de confianza. Después, supe que en la receta original utilizan almendras y me parece que la próxima vez que lo prepare probaré, porque me gustan mucho más que los anacacardos. 

Los tomates secos siempre están a la espera en mi cocina y esta vez, aportan el sabor especial a este paté, aunque el que predomina es el de la alcachofa. No tuve tiempo de cocer alcachofas, ya sabéis, que mi tiempo es escaso y por eso, últimamente, publico recetas rápidas y sencillas. Le agregué unos granos de lino dorado más que nada, porque quería aportar más nutrientes a este rico paté. Las alcachofas contienen pocas vitaminas, pero muchos hidratos, magnesio, calcio y compuestos antioxidantes. Son muy diuréticas y en esta receta, calibrarán las calorías que los anacardos y los tomates nos regalan. Y como las semillas de lino están consideradas como un “super alimento”, mejor pincháis en este enlace y así, comprobaréis porqué las he agregado al paté. Sólo comentar, que es mejor tomarlas trituradas. 

A pesar de utilizar la TMX y el turbo, no conseguí una textura muy fina, pero tampoco la buscaba porque me gusta encontrar pequeños tropezones de tomate,. 

No hay excusas, si te gustan las alcachofas, prueba este paté. Además, si utilizas las de conserva, todo el año lo puedes preparar. El color del paté puede cambiar según el peso de los ingredientes. Os aconsejo leer las notas y os dejo una frase que me viene genial si también hablamos de los blogs: 

“La imagen de un libro de cocina, no corresponde nunca a la del resultado final”. ¿La agregamos a las Leyes de Murphy? 

Muchas gracias por la receta Mabel. Espero que os guste.
Ingredientes 

- 170 g de alcachofas en conserva 
- 20 g de tomates secos hidratados 
- 40 g de anacardos 
- 10 g de granos de lino tostado 
- 20 g de aceite de oliva virgen extra 
- sal y pimienta (opcional) 

Antes de empezar… 

- Pesar los tomates secos y los anacardos. Hidratarlos en agua durante una media hora. Si es agua tibia o caliente, no se necesitará tanto tiempo. 

- Pesar las alcachofas y ponerlas a escurrir en el cestillo. Apretarlas con la mano para que suelten toda el agua posible. 
Preparación en TMX 5 

- Poner todos los ingredientes en el vaso. Programar dos golpes de turbo de 2 segundos. Bajar los restos de las paredes con la espátula. Volver a repetir la operación varias veces hasta obtener la textura deseada. 

- Probar el sabor y sazonar con un poco de sal o pimienta si es necesario. 

Preparación tradicional 

- Poner todos los ingredientes en el vaso de un robot o batidora y triturar bien hasta obtener la textura deseada. 

- Probar el sabor y sazonar con un poco de sal o pimienta si es necesario. 
Notas: 

- La medida que utiliza Mabel y los otros blogs, es un puñado de tomates y otro de anacardos o almendras. Yo he pesado mi puñado, pero mi sorpresa es que al no tener pesada la alcachofa, cada paté tiene un color diferente. Es por eso que os aconsejo jugar con los ingredientes a vuestro gusto, pero sin olvidar que es un paté de alcachofas. 

Bon profit!

On the 30th. Abril 18. Rica fresa.


Abril ha sido un mes muy raro y he estado muy liada, hasta el punto, que entre fiestas, temas personales, mi cumpleaños y un puente largo, me olvidé por completo de preparar el On the 30th. ¡Qué cabeza la mía! Nunca antes me había pasado. Como una de las ventajas de tener un blog es que puedes poner la fecha que te interesa en la publicación, hoy, 3 de mayo, publico On the 30th porque al fin y al cabo, tampoco pasa nada por el retraso. 

Como tenemos las fresas en temporada y ya han bajado de precio, no puede faltar esta selección de recetas cuyo ingrediente principal o no, es esta fruta. Hay en Thermofan unas cuantas mermeladas, pero no las he añadido todas y he recordado recetas más antiguas que espero descubráis o os guste recordar. 

¡A elegir! Espera a que se abra el desplegable bajo el logo y pincha en las imágenes que te llevarán a la receta.

¡Qué rica está la Gubana! Las fotos no la acompañan porque hace años que las hice, también la Gubana. No os la perdáis porque acompañada con un rico coulis de fresas, está deliciosa. Gubana Friulana con coulis de fresas.

La combinación de las fresas y de las frambuesas en una mermelada es especial, el color lo dice todo, el sabor lo podéis comprobar si la preparáis. Mermelada de frambuesas y fresas.

Y con esta mermelada preparé un bizcocho de lo más original y cuyos ingredientes os asombrarán. Mira bien, con sólo ver el corte, ya apetece hacerlo. Bizcocho de judías negras, chocolate y agujeros de…

El año pasado tuve una idea, me puse manos a la obra y no me fue nada mal. Convertí una receta de cafloutis en unos bonitos y ricos bombones. Si no los habéis visto, ya toca. Bombones de cafloutis de fresa.

Hacer tartas no es mi especialidad, pero la que se me ocurrió es de lo más sencilla, rica y original. Tarta crujiente de fresas y rosas.


Confitura rústica de piña a la vainilla


Mi hijo había comprado una piña que yo me encontré encima del banco de la cocina y ya llevaba unos días allí. Me pareció que estaba madura y que podía pasarse en breve. Al cortarla, comprobé que estaba en lo cierto y sólo cerca de la parte de las hojas, se veía muy madura. Cuando hablamos de hacer confituras y mermeladas, es fundamental que la fruta esté en su punto justo de madurez. También todos sabemos, que en muchos casos, aprovechamos la fruta un poco “in extremis”. Mi piña estaba ya a punto de pasar la línea y por eso, no tardé nada en ponerme manos a la obra.

Me gustan las confituras rústicas, esas en las que se notan los trozos de fruta y quedan densas, con mucho sabor. Con la manzana, no hubiera sido necesario añadir el agar-agar, pero me interesaba obtener esta textura y lo conseguí, al igual que en esta Confitura rústica de naranja al Oporto, que llegó a ser cabecera del blog un tiempo. El toque de chocolate negro, también le vendría muy bien a la piña.

Aproveché que tenía que hacer un regalo y un bote de esta confitura era perfecto. Hace tiempo que preparé una Mermelada de piña picantona y unas deliciosas confituras con esta fruta: Confitura de piña y mango y la Confitura de piña en trozos al Oporto. Dulce o picante, con Oporto o con vainilla, están muy, muy ricas. Elige la tuya. 

A mí, todavía me queda un poquito y la persona a la que se la regalé, me comentó que no parecía que fuera sin azúcar, que estaba muy buena. Recomiendo esperar a consumirla porque la vaina que hemos dejado en el interior del tarro, intensifica el sabor.

Sabéis que utilizo mucho los vasitos en mis fotos para servir cualquier tipo de comida y muchas veces las mermeladas o confituras. Esta vez tengo otra excusa y es que a mis amigas del Recetario Mañoso, se les ha ocurrido servir la primavera en vasitos así que aquí estoy con mi aportación que espero os guste.
Ingredientes para 2 botes pequeños y un poco más 

- 700 g de piña en trozos grandes 
- 150 g de manzana con piel 
- 220 g de azúcar de abedul o azúcar 
- 2 vainas de vainilla 
- zumo de medio limón 
- 1 cucharadita de postre de agar-agar en polvo 

* 2 botes pequeños de cristal 

Antes de empezar… 

- Pelar la piña, quitar la parte dura y cortarla en trozos grandes. 

- Lavar bien la manzana, quitar la parte central y cortar en trozos 

- Abrir las vainas con la punta de un cuchillo y sacar las semillas. Reservar las vainas. 

- Si no tenemos esterilizados los botes, hervirlos con las tapas en agua hirviendo durante unos 10 minutos. Sacarlos con cuidado y colocarlos boca abajo en un paño, después secarlos con papel o un paño seco. 
Preparación en TMX 5

- Poner todos los ingredientes en el vaso, menos las vainas de vainilla. Programar, 10 segundos, velocidad 4. 

- Agregar las vainas cortadas por la mitad. Programar, 30 minutos, varoma, velocidad cuchara. Poner el cestillo sobre la tapa. 

- Incorporar el agar-agar cuidando que no caiga sobre las cuchillas. Programar, 3 minutos, 100º, velocidad 2. 

Preparación tradicional 

- Poner todos los ingredientes menos las vainas de vainilla en el vaso de un robot o batidora. Triturar un poco pero no demasiado. Verter en una cazuela. 

- Agregar las vainas cortadas por la mitad. Cocer a fuego medio, removiendo a menudo hasta que la confitura vaya reduciendo. 

- Incorporar el agar-agar y seguir cociendo durante unos 3 minutos aproximadamente. 
Envasado de la confitura 

- Introducir un trozo de vaina en cada bote. Verter la confitura caliente y si la vaina de vainilla no se ve, con la ayuda de una pinzas moverla para que quede vertical. 

- Tapar los tarros y colocarlos boca abajo sobre un paño de cocina hasta que se enfríen y se haga el vacío. 

Notas: 

- Es una confitura sin azúcar, así que, el tiempo de cocción y espesado de la confitura, cambiará si se utiliza azúcar en vez de azúcar de abedul. 

- Dejar las vainas en los botes o no, es opcional, me gusta cómo queda y si se consume varios días después de haber hecho la mermelada, el sabor de la vainilla se aprecia mucho más.

- La piña al quedar en trozos, muestra su textura, pero si no os gusta, se puede triturar totalmente la fruta. 

- Como siempre, lleva muy poca cantidad de azúcar de abedul, pero para mí, el dulzor es perfecto.

Bon profit!

Fondo de bacalao Skrei


El otro día vi el bacalao Skrei a muy buen precio. Es temporada. Lo compré entero y pedí que me quitaran la espina y lo cortaran en trozos. Se me ocurrió hacer un fondo. Le añadí una patata y menos agua, porque quería que quedara denso, como así fue. Era para mí sola y la verdad es, que el sabor es muy rico. 

El Skrei es un tipo de bacalao adulto, de temporada, que cada año migra desde el Mar de Barents, situado más al norte del Círculo Polar Ártico, hasta las frías aguas de la costa norte de Noruega en las que nacieron para desovar. Allí nacen nuevos ejemplares que, una vez desarrollados nadan hasta el Mar de Barents donde se convierten en adultos y permanecen hasta el momento de desovar en el que comienza de nuevo el ciclo. Sólo puede conseguirse en los primeros meses del año (enero-abril) y por eso, ya era hora de que aprovechara para comprarlo. Su carne es de textura más firme y jugosa que la de los demás bacalaos. Sus huevas, hígado y cocochas son bocados con un alto valor gastronómico. 

Y como en esta casa no se tira nada, ha valido la pena preparar este fondo en el que tan sólo utilicé la espina y una de las ijadas para que tuviera más sabor. 
Ingredientes 

- 200 g de cebolla 
- 80 g de zanahoria 
- 50 g de puerro 
- 500 g de espina de bacalao skrei + un trozo de ijada 
- 50 g de patata 
- 50 g de aceite de oliva virgen extra 
- una hoja de laurel pequeña 
- 1 cucharadita de sal (no le puse) 
- 1200 g de agua mineral 

Antes de empezar… 

- Pelar la cebolla y la patata, raspar la piel de la zanahoria. Cortar la cebolla y la patata en cuartos; la zanahoria y el puerro en trozos. 

Preparación en TMX 5 

- Poner las verduras en el vaso y programar, 5 segundos, velocidad 5. Bajar los restos con la espátula. 

- Agregar la espina del bacalao cortada por la mitad y el trozo de ijada. Verter el aceite. Rehogar programando, 10 minutos, 100º, velocidad 1. 

- Verter el agua, la hoja de laurel y la sal, si se va a utilizar. Programar, 30 minutos, 100º, velocidad 1. 

- Colar con el cestillo y pasarlo por un colador de malla muy fina para que no queden restos o impurezas. 
Preparación tradicional 

- Poner el aceite en una cacerola grande. Cuando esté caliente, pero no demasiado, agregar las verduras, la espina del bacalao cortada por la mitad y el trozo de ijada. Rehogar a fuego lento durante unos minutos y removiendo a menudo. 

- Verter el agua, la hoja de laurel y la sal, si se va a utilizar. Cocer durante unos 30 minutos a fuego medio y con la cacerola tapada. 

- Colar con un colador y después, pasarlo por un colador de malla muy fina para que no queden restos o impurezas. 

Notas: 

- No sale mucha cantidad, pero yo quería obtener un fondo espeso y con sabor, por eso, no utilicé demasiada agua. 

- Es perfecto para enriquecer cualquier preparación con pescado. 

- También se puede verter en cubiteras y utilizarlo en forma de cubitos con el mismo fin. 

Bon profit!

Fuente información sobre el bacalao Skrei, aquí.

Panecillos dorados con kamut y hierbas


Desde enero no había publicado una receta de pan y ya tenía muchas ganas. La receta era de unos Panecillos con masa madre que le suelo preparar a mi hijo para que se los lleve al colegio. Una masa madre sencilla y que se hace en un momento. Los de hoy, son los que más repito desde hace unos meses porque quiere que sean ligeros, pero os aseguro, que cada vez aumento el peso, o doblo ingredientes, porque con 25 años y dando clase a pequeñas fierecillas, hambre a media mañana le entra y no poca. 

La bola de masa madre ya la he utilizado en panes muchas veces pero no tanto, como el prefermento de esta receta que ya para más de uno, es conocido. ¿Recordáis la famosa Pataqueta de l’horta? Pues sí, era una pena, después de tanto tiempo no utilizar esta receta y lo he hecho infinidad de veces y con diferentes tipos de harinas; el prefermento es una maravilla y se nota una barbaridad cuando se añade a cualquier masa. 

No os podéis imaginar, la cantidad de panes en panificadora que estoy haciendo con esta receta y modificando las harinas, añadiendo semillas, más cantidad de harina para que salga tipo sándwich… Os puedo asegurar, que la miga es espectacular, especialmente cuando los hago en la pani. 

Él los quiere que no pesen, como os he dicho antes, ligeros y a la vez tostados. Después de tanta prueba, con éxito, se me ocurrió ir a lo práctico y a lo poco ortodoxo. Ya os indico que hace meses que mi tiempo es escaso, pero no me gusta comprar pan y saco tiempo de donde no lo tengo y ánimo, para que siempre haya en el congelador panecillos como los que os muestro o cortadas de pan de molde para mí. Un día no quedaba ni uno, entré en una panadería de esas en las que en la pared de la calle pone, “horno de leña”, compré un panecillo y al llegar a casa y abrirlo por la mitad, se desmigó todo, como si fuera congelado. Los míos, sacados del congelador ya cortados, no se desmigan, quedan perfectos. 

Es una receta ya básica para mí, pero la “no técnica” se me ocurrió para acelerar y pasar de que quedaran bonitos, perfectos y terminar en seguida de darles forma. El secreto, preparar el prefermento la noche anterior. Como ha hecho frío hasta ahora lo dejo tapado a temperatura ambiente. 

Como le gustan con orégano, a veces, los pinto con aceite y le espolvoreo un poco antes de que vayan al horno, otras veces, con harina tamizada. 

Tenía harina de kamut de la que me regala mi amiga Milia, Cousas de Milia, pero le puse muy poca en esta ocasión. Me encanta y tengo que hacer un pan que sólo lleve esta harina. 

Espero que os gusten mis panes y juguéis como yo. No hay excusa, no son muy bonitos, pero están deliciosos. 

Me despido con vistas desde mi ventana, mi querida y vieja ventana y os deseo un buen fin de semana. 

Ingredientes para 6 panes dependiendo del tamaño 

Prefermento 

- 100 ml de agua mineral 
- 50 g de harina de cualquier tipo 
- ½ cubito levadura fresca (12.50 g) 
- ½ cucharadita de azúcar 

Masa del pan 

- 400 g de harina de trigo 
- 50 g de harina de kamut 
- 200 ml de agua mineral tibia 
- 10 g de sal fina (no le pongo)
- todo el prefermento 
- hierbas provenzales u orégano (opcional) 
- aceite de oliva virgen extra (para el rodillo y para pintar los panes) 

*un rodillo y una brocha de silicona
*papel sulfurizado 
*placas metálicas perforadas para hornear pan o bandejas de horno
La noche antes… preparar el prefermento. 

- Es tan sencillo mezclar los ingredientes, que no es necesario utilizar la TMX. 

- En un bol mezclar bien la levadura con el agua. Añadir la harina y el azúcar y mezclar bien. Cubrir el bol con papel film. Dejar reposar de 12 a 48 horas. 

- El reposo tiene que ser como mínimo de unas 12 horas. Saldrán burbujas o quedará un líquido por la superficie si lo dejamos más tiempo, pero no pasa nada. Si es verano, mejor introducir el bol en la nevera, sacarlo pasado el tiempo y dejar que se atempere. No siempre se forman las burbujas.

Preparación en TMX 

Masa del pan 

- Verter en el vaso el agua y programar 2 minutos, 37º, velocidad 2. 

- Añadir el prefermento (si estaba en la nevera, dejar que atempere)y la sal; mezclar 6 segundos, velocidad 6.

- Agregar las harinas y programar 20 segundos, velocidad 6 y 1 minuto, velocidad espiga. Parar la máquina, quitar el cubilete y volver a programar de nuevo, 1 minuto, velocidad espiga. Repetir la operación 3 veces más.
Preparación tradicional

Masa del pan

- Poner en un bol grande las harinas y la sal, hacer un hueco en el centro y verter el prefermento (si estaba en la nevera, dejar que atempere).

- Añadir el agua. Mezclar bien con una espátula o rasqueta de panadero para que se integren todos los ingredientes.

- Empezar a amasar durante unos 10 minutos, después seguir amasando hasta obtener una masa lisa y homogénea.

Formado de los panes

- Volcar la masa sobre la superficie de trabajo sin espolvorearla con harina. Desgasificarla, amasando un poco.

- Formar una bola con la masa.

- Dividir la masa en porciones del peso deseado. Yo suelo hacer panes de 120 g. Tapar con un paño las porciones para que no se seque la masa.

- Para bolear cada porción, primero, estirar los bordes de la masa desde fuera hacia adentro y dejar estos pliegues en la base. Después, bolear aplanando con la parte de la palma de la mano, presionando más en los bordes de la masa boleada hasta conseguir una forma redondeada. Ver vídeo aquí, mi amigo Fernando os enseña cómo.

- Y ahora toca aplanar rápidamente los panes. Para ello, untar la encimera con un poco de aceite y también el rodillo. Estirar la masa dándole la forma alargada o redonda, pero sin esmero, es en lo que vamos a ganar tiempo.

- Pasar cada pan a la bandeja perforada o cubierta de papel sulfurizado. Cuando estén todos, tapar la bandeja con un paño enharinado y dejar leudar 1 hora aproximadamente. Es muy importante que queden tapados y resguardados del aire.

Horneado

- Precalentar el horno a 220º C, sólo calor abajo. Poner en la base un recipiente con agua.

- Al llevar aceite el rodillo, no es necesario untar los panes, pero si queremos que se queden más pegadas las hierbas y queden muy dorados, es mejor hacerlo con una brocha, pero sin pasarnos. Si se desea, es el momento de espolvorear las hierbas sobre la superficie de los panes.

- Hornear 10 minutos, calor abajo. Después, sacar el recipiente con el agua con cuidado y hornear, 10 minutos más, calor arriba-abajo. Si se doran mucho, bajar la temperatura a 200º C.

- Repetir con la segunda bandeja. Me suelen salir unos 6 u 8 panes, dependiendo del peso.

- Sacar la bandeja con los panes y dejar enfriar sobre una rejilla.
Notas:

- Si es verano, sacar el bol del prefermento de la nevera, dejarlo a temperatura ambiente y tapado. Suele bastar con 1 hora.

- Al untar la encimera y el rodillo con aceite, la masa se desliza fácilmente y consigo el espesor adecuado en seguida. En estos panes, la forma es lo que menos importa. La miga queda suave y esponjosa, pero no tiene mucha. La corteza, crujiente. Los dejo enfriar, los abro por la mitad con cuidado utilizando un cuchillo de sierra especial para pan y los congelo en bolsas aptas para ello.

- Con la práctica, he conseguido ahorrar un poco de tiempo y son panes con poca miga, tal y como me los pide mi hijo. El prefermento cumple su función, la miga es esponjosa y el sabor delicioso.

- He probado con varias harinas y el resultado es perfecto. Se trata de practicar e ir comprobando cómo funcionan las harinas.

Bon profit!

Postre de fresas fácil


Este año llego muy tarde a celebrar el 6º Cumpleblog de mis amigas de Cocinando con las Chachas. Me parece que no he faltado nunca a la cita. Es un placer porque lo paso muy bien y ellas lo merecen. 

Este retraso no sólo ha sido por mi falta de tiempo, sino porque la primera receta que preparé adaptándola a mi dieta, salió mal y se me quitaron las ganas de repetirla ya que era complicado conseguir un buen resultado.

Buscando, buscando en su delicioso y completo recetario, vi este Postre de naranja fácil. Decidí, ya que estamos en primavera, sustituir la naranja por fresas y se me ocurrió hacer yo misma la Leche condensada. Leche condensada casera, desnatada y sin azúcar, una receta que ya había probado, pero que preferí modificar un poco. Esta receta era una buena excusa para repetir, publicar y utilizarla en este postre para que fuera sin azúcar y poder disfrutar de lo lindo.

Felicidades chicas, espero que os guste mi adaptación. Este postre es sencillo, está muy bueno y se peca un poquito menos.
Ingredientes 

- 250 g de yogur natural desnatado
- 50 g + 50 g de fresas 
- 160 g de leche condensada, desnatada sin azúcar 
- 1 galleta de espelta bio sin azúcar por vasito (opcional)

Antes de empezar… 

- Lavar las fresas y cortarlas en trozos. Pesarlas y reservar 50 g.

- Si no tenemos leche condensada, prepararla siguiendo mi receta o la que queráis.
Preparación en TMX 5 

- Poner todos los ingredientes en el vaso, excepto los 50 g de fresas. Programar, 2 minutos, velocidad 5. Si no quedan totalmente trituradas las fresas, repetir la operación.

- Agregar el resto de fresas y pulsar un golpe de turbo de 1 segundo. Se trata de que las fresas no queden totalmente trituradas, sino en trozos pequeños.

Preparación tradicional

- Poner todos los ingredientes (excepto los 50 g de fresas) en el vaso de la batidora. Batir bien hasta que estén bien triturada la mezcla.

- Agregar el resto de fresas y triturar muy poco . Se trata de que las fresas no queden totalmente trituradas, sino en trozos pequeños.
Montaje en vasitos

- Colocar una galleta en cada vasito y repartir la mezcla.

- Dejar enfriar en la nevera y servir este postre frío.

Notas:

- El postre de fresas tiene para mí el punto justo de dulzor debido a la cantidad de leche condensada que he utilizado.

- Tanto las galletas, como las fresas, se estropean con facilidad, por eso es mejor consumir el postre poco después de prepararlo o refrescar la mezcla y poner la galleta en los vasitos, antes de consumirlos.

- La leche condensada es desnatada y sin azúcar, por lo tanto, no espesa igual que si no lo fuera.

Bon profit!