Tarta crujiente de fresas y rosas


Para ser un buen maestro y para disfrutar siéndolo, es fundamental tener vocación, pero también muchas otras cualidades, entre ellas, la creatividad. La creatividad en los niños es de vital importancia para formar adultos innovadores, capaces de conseguir logros exitosos en la vida. Es labor del maestro y también de los padres, fomentar la creatividad desde la edad infantil. 

Hace unos días, recordaba cuántas veces, preparando mis clases, se me ocurrían actividades de muchos tipos que, contribuían a desarrollar la creatividad en los niños y cuántas veces, eran ellos los que me sorprendían con su capacidad innata para crear. Un disfrute.

Andaba en esas divagaciones, consciente de cuánto ha cambiado la escuela desde entonces; hoy en día, las artes plásticas y la música, no son asignaturas muy valoradas, tanto en la carrera de Magisterio, como en el currículum de primaria y secundaria. ¿Se está matando la creatividad?

Y de creatividad se trata cuando me tengo que poner a pensar en recetas especiales. Y sí, me puedo poner muy pesada, repitiendo recetas, con el fin de ser lo más creativa posible. Me impongo a mí misma, en muchas ocasiones, un gran nivel de exigencia pero tan sólo, porque soy así, no con el fin de superar a nada, ni a nadie, tan sólo, sentirme satisfecha con el resultado, después de horas de trabajo.

En la receta de Bombones de cafloutis de fresa, del planteamiento, al resultado, el camino no fue complicado, pero para llegar a darle el visto bueno a esta tarta de fresas, que hoy publico, pasaron a mejor vida, otras dos preparaciones. Igual, igual que en la escuela. Al fin y al cabo, Vida – Escuela – Cocina - Blog, se entrecruzan, pero realmente, todo forma parte de una persona, de mí misma. Una maestra vocacional, no deja de serlo incluso, cuando ya no está trabajando y eso, me parece que se percibe fácilmente al entrar en Thermofan. Si conocéis a otros maestros, o lo sois, igual estáis sonriendo. 

El planteamiento final para llegar a esta Tarta crujiente de fresas y rosas, llegó tras esas divagaciones sobre la creatividad y los niños. Todo, empezó cuando decidí que quería hacer algo que fuera creativo y fácil, atractivo para hacer con niños en casa y que a la vez, gustara tanto, a niños como a mayores. También, que llamara la atención de los niños con el fin de que coman fruta y la disfruten.

Volví al supermercado por segunda vez en el día, a comprar maíz para rosas, que es como en mi casa y en muchas otras casa valencianas, llamamos a las palomitas (rosas, roses en valenciano) y de ahí, todo fue, rodado. Me llevé, además, un paquete de hojas de masa filo y ya, una vez en casa, sólo quedaba, sacar la crema de vinagre balsámico de chocolate. Tenía almendra molida que, no sólo sirve para darle sabor a la tarta, sino también para absorber la humedad de las fresas y que la base de la tarta, no quede blanda, sino crujiente.

Y como el resultado, probado y testado, me encantó, me parece que también esta Tarta crujiente de rosas, apta para niños y padres creativos, es otra buena opción para participar en el II Concurso de Fresas de Europa organizado por Fresas de Europa.

Espero que os guste. 
Ingredientes 

No indico cantidades porque dependerán del tamaño de la tarta. La mía era pequeña.

Para hacer las rosas  (palomitas)

- maíz en grano
- aceite de oliva virgen extra
- sal rosa

Para hacer las tarta

- 5 hojas de masa filo (las mías eran rectangulares)
- fresas de tamaño similar 
- 3 cucharadas de almendra molida
- unas pocas palomitas caseras saladas
- crema de vinagre balsámico de chocolate a gusto
- azúcar o azúcar de abedul para espolvorear (opcional)

*un plato llano
*un plato de postre
*papel sulfurizado

Antes de empezar…

- Elegir fresas de tamaño similar.

- Lavar las fresas y quitarles el pedúnculo. Colocarlas sobre papel de cocina para que absorba el agua. Cortarlas por la mitad. 

- Precalentar el horno a 180º, calor arriba, abajo.

- Sacar las hojas de masa filo del frigorífico. 

- Colocar un plato de postre en el borde de una hoja y con la ayuda de una puntilla, cortar con cuidado un círculo del tamaño del plato. En la misma hoja de masa, recortar una segunda hoja. Repetir la operación con tres veces. Obtendremos 6 redondeles de masa pequeños.

- Colocar un plato llano en otra hoja de masa y recortar, un redondel con la ayuda de la puntilla. Repetir la operación con una segunda hoja. Obtendremos, 2 redondeles de masa grandes.
Preparación tradicional

De las rosas o palomitas 

- Poner un poco de aceite en una cacerola, agregar los granos de maíz y un poco de sal rosa. 

- Tapar la cacerola y esperar a que el maíz vaya abriéndose. Levantar la olla del fuego, moverla con un golpe brusco para facilitar que se abra la mayor cantidad de granos de maíz. 

De la tarta crujiente de fresas

- Colocar una hoja de papel sulfurizado sobre una bandeja de horno.

- Encima de la hoja de papel, colocar un redondel de masa filo grande. Pincelar con aceite.

- Superponer sobre ese redondel el otro grande y repetir la operación.- Colocar una hoja de papel sulfurizado sobre una bandeja de horno. 

- Encima de la hoja de papel, colocar un redondel de masa filo grande. Pincelar con aceite.

- Superponer sobre ese redondel el otro grande y repetir la operación.

- Colocar en el centro, un redondel pequeño, pincelar de nuevo e ir colocando los tres restantes.

- Distribuir una capa de almendra molida sobre la superficie del redondel pequeño.

- Ir colocando por encima las mitades de fresas formando círculos, empezando por el borde exterior hacia el interior.

- En los huecos entre las fresas, introducir rosas (palomitas) no muy grandes. Yo utilicé pocas, pero se pueden colocar más.

- Verter en un cuenco la crema de vinagre balsámico de chocolate. Con la ayuda de una cucharilla, ir rociando las fresas y rosas (palomitas), formando hilos por toda la superficie de la tarta.
Horneado 

- Introducir la tarta en el horno precalentado y hornear 8 minutos a 180º. Bajar la temperatura a 160º y hornear durante 5 minutos más. La temperatura y el tiempo, dependerá de cada horno. El objetivo es que la masa no se queme y que las fresas, queden blandas, pero no en exceso.

- Sacar con cuidado del horno, porque la tarta es muy frágil. Dejar que se enfríe y espolvorear con un poco de azúcar o azúcar de abedul, si así se desea.

Notas:

- La crema de vinagre ensalza el sabor de la fresa. Se puede utilizar de otro sabor.

- Elegir fresas de un tamaño similar.

- Se puede utilizar más cantidad de rosas (palomitas). Yo no puse más, porque quería que predominara la fresa y que contrastara la textura blanda de ésta, con la crujiente de la rosa y de la masa filo. Sobrarán palomitas, hojas y recortes de masa filo.

Bon profit!

Bombones de cafloutis de fresa


Me gustan mucho las fresas y esta temporada todas las que he comprado, sabían muy bien. Con la última barqueta que llegó a casa quería preparar un postre de fresas, pero aún no tenía claro cuál.

Siempre que quiero hacer algo especial, mi cabeza da vueltas y vueltas y, a veces, surge la idea que hace que me arriesgue a experimentar. Esta vez, lo primero que se me ocurrió, fue hornear un cafloutis. Parece mentira, pero en el blog sólo tengo publicado uno y es salado. Al poco tiempo, la idea tomó forma. ¿Por qué no probar a utilizar los moldes de bombones? 

Cuando empecé a abrí armarios, descubrí un bote de leche de coco haciéndome ojitos y tuve claro que lo iba a utilizar. Ya estaban claros los ingredientes de mis bombones de cafloutis de fresa: ricas fresas, toque de almendra y coco, pizca de cacao amargo y sin azúcar. ¡Sin colorantes, ni conservantes!

El riesgo más grande tenía claro que sería al desmoldarlos, pero antes, tenía que encontrar el punto exacto de cocción en el horno. Como no tengo mas que dos moldes de bombones, con el resto de preparación, horneé el cafloutis en molde. Poco a poco, sin mucho trabajo de preparación, el resultado estaba a punto de ser comprobado. La mezcla antes de meterla al horno estaba rica, pero mi objetivo era desde el principio, conseguir unos bombones lo más perfectos posible. Y así fue, me ha gustado mucho el sabor y son tan fáciles, que no dudo que los repetiré.

Saben a fresa, un poco a almendra y a coco. No están demasiado dulces y lo prefiero así, porque me gusta que contraste la fresa con el resto de ingredientes. Sí, algunos me diréis que podía haber usado un colorante rojo, pero yo no soy de artificios y los prefiero así. 

Me parece que estos bombones son un postre sencillo y delicado, perfectos para un día especial, pero también, una buena opción para participar en el II Concurso de Fresas de Europa organizado por Fresas de Europa. Pinchad y veréis quiénes son los embajadores, qué canción suena y ¡menudas fresas más ricas! Yo me voy a Huelva, ¿os venís?

Espero que os gusten mis bombones de cafloutis de fresa y mi cafloutis,  tanto como a mí.
Ingredientes para 24 bombones y un cafloutis

- 200 g de fresas + fresas en trocitos
- 3 huevos (170 g)
- 100 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- 20 g de almendra molida
- 400 g de leche de coco (1 lata)
- 20 g de maicena + un poco de leche
- cacao en polvo sin azúcar para espolvorear
- mantequilla, margarina o spray desmoldante 

*moldes de silicona para bombones
*un molde redondo de cm
Antes de empezar…

- Lavar las fresas y quitarles el pedúnculo. Colocarlas sobre papel de cocina para que absorba el agua. Reservar unas fresas para después. Cortar las primeras en rodajas y las otras en trozos pequeños con forma de triángulo.

- Abrir la lata de leche de coco y mezclar la parte sólida con la líquida. 

- Diluir bien la maicena con un poco de leche.

- Precalentar el horno a 170º si utilizamos azúcar de abedul y a 180º, si utilizamos azúcar.

- Pincelar con mantequilla o margarina derretida los moldes de bombones y el redondo. Más sencillo es, usar spray desmoldante.
Preparación en TMX 

- Verter en el vaso las fresas en rodajas, los huevos, el azúcar de abedul o el azúcar, la almendra molida, la leche de coco y la leche con la maicena diluida. Programar, 20 segundos, velocidad 4. 

Preparación tradicional

- Verter en el vaso de una batidor o robot, las fresas en rodajas, los huevos, el azúcar de abedul o el azúcar, la almendra molida, la leche de coco y la leche con la maicena diluida. Triturar bien hasta que se vean pequeños trozos de fresa. 

Después…

- Verter la mezcla en una jarra con el fin de poder rellenar con más precisión, los moldes de bombones.

- Rellenar los moldes de bombones con la mezcla y verter el resto en el molde redondo. 

Horneado 

De los bombones

- Introducir primero en el horno los moldes de bombones, ya que la cocción será más lenta. Van a crecer, pero después volverán a su forma. Yo los horneé durante unos 35 minutos, calor arriba abajo. Comprobar la cocción pinchando con un palo de brocheta, lo hice varias veces.

- Sacar con cuidado los bombones del horno y dejarlos enfriar.

Del cafloutis

- Mientras se hornean los bombones, ir distribuyendo las fresas cortadas en forma de triángulo por la superficie del cafloutis del molde. Reservar.

- Una vez terminados de hornear los bombones, introducir el cafloutis y hornear al menos durante unos 40 minutos, calor arriba abajo. 

- Sacar del horno y dejar enfriar. Cuando esté frío, espolvorear con azúcar de abedul o azúcar.
A desmoldar, a servir y a disfrutar

- Desmoldar con mucho cuidado los bombones. Si los moldes son con dibujo como los míos, este proceso es delicado porque se puede romper el grabado del bombón.

- Ir colocándolos sobre moldes espolvoreados con cacao sin azúcar y servir.

- El cafloutis, al ser tan fino, no lo desmoldé porque se iba a romper fácilmente. Corté porciones que también serví con cacao sin azúcar.

Notas:

- Es mejor consumirlo en el día o como máximo al día siguiente.

- La leche de coco es de lata. Su textura no es líquida como las de brick, sino que al abrir la lata, encontramos una parte sólida y una líquida que hay que mezclar. Tiene mucho sabor y se nota en el resultado. La encontráis fácilmente en supermercados. Se puede sustituir también por leche evaporada, leche o crema de leche, pero no obtendremos el mismo sabor.

- Como siempre, mi postre no está muy dulce y si lo queréis con azúcar, utilizad la misma cantidad que de azúcar de abedul. Al ser sin azúcar, al hornearlo, se dora más fácilmente.

- Me gusta utilizar almendra, como ya sabéis los que me seguís. En esta ocasión, también confiere textura al cafloutis.

- Los moldes para bombones de silicona que tengo, son de buena calidad y una vez usados en el horno, los lavé y han quedado perfectos. El desmoldado hay que hacerlo con mucho cuidado y dependiendo, del dibujo, cuesta más o menos, que el bombón se separe y quede entero. Alguno, se puede quedar en el camino.

Bon profit!

Mini bollitos al curry, panificadora


Domingo, buen tiempo en la playa, pero también, muchas ganas de hacer pan. La TMX se quedó en casa y sólo tengo mis manos o la panificadora. La verdad es que las ganas están ahí, pero no me apetece ensuciarme y sobre todo, quiero tener el pan listo para comer. En el armario hay curry y de repente, me vienen a la memoria unos bollos que probé hace años en un restaurante vegetariano y que desde entonces, me apetecía hacer. Las dueñas del restaurante hornean el pan que sirven cada día, pero yo no tengo su receta.

Me armo de valor y echo mano de mi experiencia. No son más sencillos, porque yo me molesto en amasar un poco, pero al no tener tiempo de leudado, sirven para contar con una receta de panecillos rápidos que se realizan y hornean en nada. Miga esponjosa, congelan a la perfección y su ligero sabor a curry, me encanta.

Yo no puedo pedir más que volverlos a hacer en seguida y aconsejaros que hagáis lo mismo. Utilicé el programa rápido de la pani, pero os indico, cómo amasar en la TMX o a mano.

Espero que os gusten mi bollitos. Buen fin de semana.
Ingredientes 9 bollitos de 70 g

- 200 g de leche desnatada
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de azúcar
- 120 g de harina integral
- 230 g de harina panadera El Amasadero
- 3 cucharaditas de curry en polvo (a gusto)
- 1 huevo L
- 15 g de levadura fresca
- 20 g de aceite de oliva virgen extra
- semillas de chía
Preparación en panificadora

- Precalentar el horno a 180º. Poner un recipiente con agua en la base.

- Poner la leche en la cubeta, agregar la sal en un extremo de la misma y el azúcar en el otro.

- Verter las dos harinas y el curry. Pulsar programa 5 rápido. Las palas empiezan a moverse en seguida. Comprobar que la cantidad de harina o de leche es la adecuada y si no es así, agregar más.

- Pasados unos minutos, incorporar la levadura desmenuzada sin parar la máquina y dejar que siga amasando.

- Cuando hayan pasado 10 minutos, agregar el aceite y dejar que se vaya incorporando. A los 15 minutos, pulsar apretando el botón derecho con el fin de que el programa termine sin empezar a hornear.

- Volver a pulsar programa 5 y dejar que amase durante 10 minutos más. De nuevo, pulsar apretando el botón derecho. Cuando las palas dejen de moverse, sacar la masa con las manos, dejarla sobre la superficie de trabajo y taparla con un paño. Dejarla reposar 5 minutos.
Me atrevo a mezclar el sabor a curry con la mermelada de frutos rojos

Preparación en TMX

- Precalentar el horno a 180º. Poner un recipiente con agua en la base.

- Poner la leche en el vaso y programar, 1 minuto, 37º, velocidad 1.

- Agregar el resto de ingredientes, menos la chía. Programar, 6 segundos, velocidad 6. Programar a continuación, 2 minutos, velocidad espiga. Cuando pase el primer minuto, quitar el cubilete para que la masa se airee. Agregar un poco de leche o de harina, dependiendo de la textura de la masa.

- Sacar la masa del vaso, dejarla sobre la superficie de trabajo y taparla con un paño. Dejarla reposar 5 minutos.
Preparación tradicional

- Poner la leche en un bol. Debe estar a temperatura ambiente.

- Disolver en la leche la levadura.

- Mezclar las harinas con la sal, el azúcar y el curry.

- Incorporar al bol el huevo batido, el aceite y la mezcla de las harinas con el curry.

- Amasar hasta obtener una masa lisa y homogénea. Agregar un poco de leche o de harina, dependiendo de la textura de la masa.

- Sacar la masa del bol, dejarla sobre la superficie de trabajo y taparla con un paño. Dejarla reposar 5 minutos.
Boleado y horneado

- A los 5 minutos, formar bolas de masa de 70 g. Bolear bien hasta que en la base no queden pliegues.

- Ir colocando los bollitos sobre la placa de hornear. Si no es perforada, cubrirla con papel sulfurizado. Es importante no dejarlos demasiado juntos, porque, aunque no crecen demasiado, es mejor que no se peguen unos a otros.

- Sin dejar que leuden, formar con un cortador un corte central, pintar con agua los bollos y espolvorear las semillas de chía.

- Introducir la placa en el horno precalentado y hornear sólo calor abajo durante 10 minutos. Pasado el tiempo, abrir el horno y con mucho cuidado, sacar el recipiente con agua.

- Cerrar de nuevo y programar 10 minutos a 180º, calor arriba-abajo. 

- Terminado el tiempo, sacar la placa de horno y colocar los bollitos sobre una rejilla hasta que se enfríen.

Bon profit!

Bizcocho de chocolate, jengibre y aguacate


El pasado verano, Carmen, À table con Carmen, publicó este bizcocho. Tiene un buen recopilatorio de bizcochos, cada cual más rico. Al verlo, me pareció ideal para llevarlo a la merienda de verano con mis amigas Carmen e Imma, pero yo no quería quedarme sin probarlo sin azúcar así que lo hice de las dos formas, con y sin azúcar. No es exactamente el bizcocho de Carmen porque ella añadió unas nueces al curry que yo no tenía y como no sabía si a mis amigas les gustaría ese toque, no lo puse. No quiero quedarme con las ganas.

Se me ocurrió, al preparar el que era para ellas, introducir en la masa galletas María y así, al cortarlo, quedaba muy chulo y también, la combinación de la galleta con el bizcocho. El alargado es sin azúcar y lo hice en un molde acanalado, sin galletas. El otro, lo horneé en un molde pequeño redondo, pero las medidas de mi molde eran un poco pequeñas y quedó un poco deforme, por eso, sólo os muestro el corte. 

Si os gusta el jengibre, no dudéis en probarlo, pero si no os gusta, no lo añadáis y veréis la esponjosidad que le da el aguacate. Ya he publicado bizcochos diferentes en los que una verdura como el calabacín, funcionan a las mil maravillas, como en esta receta, lo hace el aguacate. Con lo que me he aficionado a tomar jengibre y con lo que me gusta el chocolate y el aguacate, no tenía duda de que me encantaría. A mis amigas y a los demás comensales de aquella lejana merienda, tampoco les dejó indiferentes.

Es una receta que llevaba desde agosto pasado en borradores y creo, que ya le tocaba ser publilcada. ¿Os apetece un trozo? Yo el próximo para mí solita, con toque de curry. 

Gràcies Carmen.

Ya han pasado las fiestas y os recuerdo que está abierto hasta el 30 de abril mi Concurso 6º aniversario. No os lo perdáis.
Ingredientes

- 25 g de jengibre fresco 
- 140 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- 240 g de aguacate maduro
- 3 huevos L
- 125 g de yogur 
- 75 cl. de aceite de oliva virgen extra
- 160 g de harina para bizcochos leudante (Carmen, harina de repostería + 2 cucharaditas de levadura química)
- 40 g de cacao en polvo, sin azúcar
Además,
- galletas María
- mantequilla y harina o spray desmoldante para engrasar moldes
Antes de empezar…

- Precalentar el horno a 170º o 180º, dependiendo si usamos azúcar de abedul o azúcar. Yo puse el ventilador.

- Tamizar la harina junto con el cacao y la levadura (si la utilizamos).

- Pelar y cortar el jengibre en trozos pequeños y quitando las partes muy fibrosas, si las hay.

- Pelar el aguacate y quitar el hueso. Hacer esta operación cuando estemos listos para empezar, con el fin de que el aguacate no se ennegrezca. Es más una cuestión visual del momento, pero a mí no me gusta verlo oscuro.

- Engrasar el molde con mantequilla y un poco de harina o con spray desmoldante.
Preparación en TMX

- Introducir en el vaso el jengibre pelado, el azúcar y la carne de aguacate. Programar 20 segundos, velocidad progresiva 5 -10. Bajar los restos hacia el fondo del vaso, con la espátula. Comprobar que no quedan hebras de jengibre que sean de un tamaño que pueda molestar al comer el bizcocho. Si es así, es mejor quitarlas.

- Añadir los huevos y programar 3 minutos,.37º, velocidad 3 y ½. Después incorporar el yogur, el aceite y la levadura y volver a programar 1 minuto, velocidad 3 y ½.

- Agregar la harina y el cacao en polvo tamizados, mezclar durante 30 segundos, velocidad 3. Transcurrido el tiempo terminar de mezclar, si es necesario, con la espátula y con movimientos envolventes.

- Verter la mezcla en el molde (previamente engrasado). 

- Introducir en el horno, previamente precalentado a 170º si es con azúcar de abedul y a 180º si es con azúcar. Hornear durante 30 minutos o hasta que al pinchar con un palillos, éste salga limpio.

- Dejar enfriar y desmoldar.
El corte del bizcocho con azúcar y con las galletas.

Preparación tradicional

- Introducir en el vaso de un robot o batidora, el jengibre pelado, el azúcar y la carne de aguacate. Debe quedar todo bien triturado. Comprobar que no quedan hebras de jengibre que sean de un tamaño que pueda molestar al comer el bizcocho. Si es así, es mejor quitarlas.

- Pasar la mezcla a un bol.

- Batir los huevos y agregarlos a la mezcla del bol. Después incorporar el yogur, el aceite y la levadura y volver a triturar.

- Agregar la harina y el cacao en polvo tamizados poco a poco, mezclando con cuidado con la espátula y con movimientos envolventes.

- Verter la mezcla en el molde (previamente engrasado). 

- Introducir en el horno, previamente precalentado a 170º si es con azúcar de abedul y a 180º si es con azúcar. Hornear durante 30 minutos o hasta que al pinchar con un palillos, éste salga limpio.

- Dejar enfriar y desmoldar.
Aquí se ve diferente.

Notas:

- Carmen le pone por encima 1 buen puñado de Nueces al Curry de Nueces California. Yo le puse galletas en el que llevaba azúcar. Os explico cómo:

- Una vez vertida la masa en el molde, ir introduciendo las galletas verticalmente en la masa, dejando una separación entre ellas de 1 cm aproximadamente y dejando que sobresalgan un poco con el fin de que al terminar el horneado aún se vean. Al cortar el bizcocho, queda precioso y la combinación de sabores es muy agradable. No lo hice en el sin azúcar porque, aunque podría haber utilizado galletas sin azúcar, siempre evito añadir más hidratos y calorías. Se puede hacer teniendo en cuenta, que las raciones, tendrán que ser mucho más pequeñas.

- Hice dos sin azúcar porque el molde que tenía era muy pequeño.

Bon profit!

Fideuà a lo senyoret


Se prevé calor y son fechas de descanso y celebraciones. Si no te apetece cocinar, guarda esta receta para más adelante, pero no la pierdas de vista. La fideuà es un plato muy agradecido. Como ocurre con el arroz, como siempre os indico, no son necesarios muchos ingredientes, pero sí, que estos sean de calidad; el sofrito hecho a fuego lento y un buen caldo de pescado. Todo ello, facilitará un resultado óptimo.

Esta fideuà la preparé con trozos de raya, dos sepias frescas pequeñas, bacalao inglés (que siempre tengo congelado) y caldo de pescado. Son ingredientes que suelo tener en casa. De sobra sabéis lo que me gusta la sepia fresca y la cantidad de platos que hay publicados en el blog en los que la utilizo. Mirad esta otra receta de fideuà, Fideuà de bacalao inglés. Hay más recetas en el blog  este bacalao es protagonista; también la raya, que me encanta y si la veo fresca, la compro sin dudar.

La he llamado Fideuà a lo senyoret (señorito en castellano) porque los gambones los pelé y la raya la añadí limpia. Si conocéis el Arroz del senyoret, sabréis que se llama así, porque todo el pescado está pelado y la tradición cuenta que es un arroz para "señoritos", es decir para aquéllos, a los que, les moleste ensuciarse las manos, vamos, para no tener ni que utilizar el cuchillo.

Fue muy fácil disfrutarla como espero lo hagáis vosotros si la preparáis.
Ingredientes para 2 personas

- 4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
- 50 g de cebolla dulce
- 2 sepias sucias de tamaño pequeño
- 4 gambones
- 2 cucharadas de salmorreta (os pongo dos enlaces en notas)
- 150 g de fideos de tamaño medio
- 4 trozos de raya (90 g de pescado limpio)
- 30 g de bacalao seco tipo inglés
- pimentón de la Vera
- hebras de azafrán tostadas
- sal
Preparación tradicional 

- Pelar y trocear la cebolla en brunoise. Reservar.

- Trocear la sepia en trozos pequeños. Yo no quito la piel porque le da más sabor.

- Pesar los fideos y el caldo. 

- Poner la raya en un recipiente para microondas. Cocinarlas unos 5 minutos, el tiempo dependerá del grosor de los trozos (ver notas). Cuando esté lista, dejar que se enfríe y deshilachar la carne. Reservar.

- Poner el aceite en la paella, esperar a que se caliente.

- Sofreír la cebolla. Rehogar hasta que se ablande, pero sin que se queme.

- Añadir los gambones, sofreír para que suelten su jugo, sacar y reservar. 

- Añadir la sepia y sofreírla bien a fuego lento, removiendo a menudo. 

- Mientras, pelar los gambones y poner las cabezas en otra sartén. Agregar un poco de caldo de pescado y dejar que cuezan un poco. Colar el caldo y agregarlo al resto. Picar las cabezas con un poco de sal en un mortero para que suelten más jugo y añadirlo también al caldo. Reservar y calentarlo en el microondas antes de añadirlo a la paella. Cuando estén frías las colas, pelarlas. Reservar.

- Añadir las hebras de azafrán tostadas y el pimentón. Remover rápidamente para que el pimentón no se queme.

- Agregar los fideos y sofreírlos, removiendo. Incorporar la salmorreta y remover hasta que se haya mezclado bien.

- Es el momento de verter el caldo caliente; cuando empiece a hervir, comprobar el punto de sal. Ir controlando si necesita más caldo y añadirle poco a poco. Si no nos queda más, se puede añadir agua.

- Cuando esté prácticamente lista, colocar por encima la raya deshilachada, las tiras de bacalao inglés y los gambones.

- Dejar reposar y servir.
Notas:

- En esta fideuà no puse tomate, pero se le puede añadir, si os gusta o no tenéis salmorreta.

- La raya, la sepia, los gambones y el caldo de pescado, los saqué la noche antes para que se descongelaran. La salmorreta, si está congelada, con sacarla antes de empezar a cocinar, es suficiente.

- Si no sabéis lo que es el bacalao inglés, pinchad aquí. Lo utilizo muchísimo, sobre todo en recetas tradicionales valencianas.

- Ya tenéis dos versiones de la Salmorreta en el blog. Os dejo los dos enlaces abajo.

Salmorreta, salsa alicantina, base para arroces de pescado

Bacalao en salsa de leche


La tradición de comer bacalao en estas fechas no se ha perdido. En mi casa forma parte de muchas de las recetas tradicionales; algunas de ellas, están ya en el blog. En ésta, que hoy publico, la novedad es la salsa; una salsa que lleva leche y mi impresión es que aligera la acidez del tomate, pero el bacalao también se sumerge en leche unas horas.

Es un plato que se prepara muy rápido, lo único que nos llevará más tiempo, será desalar el bacalao. Yo tenía una bolsa de bacalao congelado y desalado y tenía que utilizarlo ya, pero la próxima vez, la repetiré con bacalao seco que desalaré yo misma porque estará mucho más rico. 

La salsa la podéis preparar sola, porque puede valer para acompañar otros platos y está muy buena. Las cantidades que os indico, son válidas para dos personas y para que no sobre ni un granito de arroz.

Espero que os guste.
Ingredientes para 2 personas

- 500 g de trozos de bacalao desalado
- leche para poner a remojo el bacalao 
- 20 g de panko o de pan rallado
- 1 diente de ajo
- hojas de perejil

Para la salsa

- 50 g de cebolla
- 25 g de aceite de oliva virgen extra
- 400 g de tomate de pera o en su defecto, de conserva 
- 150 g de leche 
- sal y pimienta
*100 g de arroz salvaje para guarnición
Antes de cocinar…

- Si el bacalao no está desalado, ponerlo a remojo 48 horas antes de cocinarlo. Cambiar el agua cada 8 horas. Lavar y secar.

- Colocar los trozos de bacalao sumergidos en la leche. Tienen que estar totalmente cubiertos. Al cabo de dos horas, sacarlo y colocarlo en un plato cubierto con papel de cocina. Secar bien los trozos y reservar.

- Hervir el arroz en abundante agua con un poco de aceite. Colar y enjuagar con agua fría. Reservar.

Preparación en TMX

- Poner en el vaso el pan rallado, el diente de ajo y el perejil. Programar, 10 segundos, velocidad 7. 

- Colocar los trozos de bacalao sobre el recipiente varoma, previamente untado con aceite.

- Sacar la mezcla del vaso y distribuirla sobre el pescado. Rociar con un hilo de aceite. Tapar el recipiente varoma y reservar.

De la salsa

- Pelar y cortar en trozos la cebolla y los tomates. Ponerlos en el vaso, programar, 10 segundos, velocidad 5. Bajar los restos con la espátula.

- Agregar el aceite y programar, 5 minutos, 100º, velocidad 1.

- Agregar la leche, la sal y la pimienta. 

- Colocar el recipiente varoma sobre la tapa y programar, 20 minutos, varoma, velocidad 1. Pasado el tiempo, quitar con cuidado el recipiente varoma y comprobar la textura de la salsa. Si nos gusta más espesa, programar, 10 minutos más en varoma y velocidad 1.

- Triturar la salsa programando, 30 segundos, velocidad 1.

- Servir el bacalao con la salsa y el arroz de guarnición.

Preparación tradicional

- Picar el perejil y el ajo muy menudos. Mezclarlos con el pan rallado. También se puede triturar en un robot o picadora. 

- Colocar los trozos de bacalao en la vaporera.

- Distribuir sobre los trozos de bacalao la mezcla de pan rallado. Rociar con un hilo de aceite. Tapar la vaporera y reservar hasta que la salsa esté prácticamente hecha.

- Cocer el bacalao al vapor hasta que esté hecho. Reservar sin que se enfríe.

De la salsa

- Pelar y cortar en brunoise la cebolla y los tomates. 

- Verter el aceite en una olla, agregar el tomate y la cebolla y sofreír unos minutos hasta que la cebolla pierda la dureza. 

- Agregar la leche, la sal y la pimienta. 

- Cocer la salsa a fuego lento, removiendo de cuando en cuando.

- Cuando esté lista, triturarla hasta obtener la consistencia deseada.

- Servir el bacalao con la salsa y el arroz de guarnición.

Notas:

- Utilicé tomate de pera para hacer la salsa, pero también se puede usar tomate en conserva. En este caso, será necesario, colarlo para no agregar exceso de líquido. En verano, el tomate, conferirá mucho mejor sabor a la salsa.

- Utilicé bacalao congelado y desalado, pero la receta quedará mejor con bacalao seco desalado en casa.

- Se puede usar otro tipo de arroz o de guarnición y también se puede obviar la cobertura de pan rallado. Una vez hecho, se me ocurrió que podría haber gratinado el bacalao en el grill.

Bon profit!

Naranja al horno con almendra y jengibre


La tía Carmen como cada día, se levantó temprano. Se peinó formando el moño con las manos, tan sólo enganchando unas horquillas. Se puso el delantal y su manteleta de lana porque aún hacía bastante frío en la casa. Su cara arrugada, nunca traslucía tristeza, al contrario. Cada día, desde que se mudó allí, cuando se casó su única sobrina, su motivación fue entregarse en cuerpo y alma a hacer fácil la vida a aquella familia.

Era sábado, las niñas no iban al colegio y sus padres ya habían salido. Un gran tazón de sopas de leche con pan duro y malta, la reconfortó y se puso a preparar todo lo que necesitaba para ponerse a cocinar. La tía se encargaba de todo y su sobrina, siempre bajo su supervisión, había aprendido a hacer alguno de los dulces que se preparaban en ocasiones especiales. 

Un rayo de sol asomaba por una ventana de aquella bonita cocina desde la que se divisaba la sierra de Mariola todavía cubierta de nieve y el puente, al lado del cual, se levantaba la fábrica de Paduana. La gente ya iba y venía porque en aquellos años, el trabajo no faltaba. Desde la otra ventana, se veían los pequeños naranjos, bien cargados de frutos dorados. En aquella tierra no se cultivaban naranjos porque hacía demasiado frío. Estaban a casi cuatrocientos metros de altitud sobre el nivel del mar. Aquello era tierra de olivos y almendros, algarrobos y encinas centenarias… mucho frutal de secano, melones y sandías deliciosos. Pero ellos, tenían en el huerto aquellos árboles cuyos frutos ácidos, no hubieran sido valorados por nadie que viviera unos kilómetros más allá, sólo con descender el Puerto de Ollería.

Pensó en preparar un postre, pero era pronto para bajar a coger alguna naranja. Ella no necesitaba tijeras, la técnica del “tirón” no le era desconocida. Sabía arrancar el fruto de la rama cogiéndolo, mientras lo iba retorciendo para que saliera la naranja limpia. Daba igual que una parte se quedara en el árbol y que se viera su interior, una naranja ”despezonada” le servía igualmente. También era conocedora de que tenía que esperar a que se secaran las gotas de escarcha y que las naranjas estuvieran bien secas para que no se hicieran blandas. Disfrutaba aprendiendo, pero bien sabía, que aquellas naranjas, con tanto frío, no eran dulces ni lo iban a ser por mucho que las dejara madurar más tiempo. 

Tras trastear un poco, empezó a oír a las niñas y cuando las invitó a bajar al huerto con ella, se apuntaron en seguida. Sólo la mayor, se quedó en la cocina con ella y la tía, con todo el cariño, le fue explicando cómo iba a convertir aquellas naranjas en un postre muy rico. En la casa también tenían almendras de cosecha y a todos cualquier receta con almendras les volvía locos. 

A aquella niña, no se le ha olvidado aquel día de invierno, la luz que traspasaba los cristales todavía mojados por el rocío, el olor de las naranjas y las manos hábiles de su tía, explicándole poco a poco el postre que estaba inventando.

La receta que hoy publico casi no parece una receta, pero, aunque le he hecho unos ligeros cambios, forma parte de los recuerdos de mi tía abuela Carmen. La cocinera de casa, a veces se inventaba combinaciones que parecían extrañas, aunque era siempre muy fiel a su recetario familiar y de la zona. Tengo otras recetas suyas en el blog a las que tengo especial cariño.

Nosotros teníamos un huerto en el que había unos cuantos naranjos. Los pobres, con aquellas temperaturas tan frías, con heladas incluidas y nieve, no crecieron nunca demasiado, pero cada año, nos regalaban naranjas pequeñas y un tanto ácidas. Mi tía, como es de suponer, no había oído hablar de naranjas o mermeladas amargas, pero nunca las desperdiciaba. 

Recuerdo perfectamente aquel día en el que se le ocurrió la mezcla y como nos gustó, la anotó en la libreta. Vi cómo trituró la almendra con un molinillo especial, la mezcló con azúcar y canela y la fue distribuyendo sobre rodajas de naranja que había sumergido en un almíbar previamente. Después, encendió el horno y la magia empezó. Unas naranjas muy ácidas, se transformaron en un bocado delicioso. En mi casa, hablar de dulce en aquella época era utilizar bastante cantidad de azúcar. Yo ahora, no podría comer nada tan dulce. Mis modificaciones de su receta han sido no sumergir las rodajas de naranja en almíbar y añadir una pizca de jengibre fresco. Por supuesto, al no tomar azúcar, he sustituido éste por azúcar de abedul y en muy poca cantidad. 

Ya os presenté mi Helado de queso fresco al punto de sal. Era mi primera receta para un concurso y con estas naranjas al horno, vuelvo a presentarme como participante en el Concurso 5 años de Cocinando con Las Chachas. Dos recetas totalmente diferentes y con fruta. Espero que os gusten.
Ingredientes

Del almíbar de naranja

- 300 g de zumo de naranja
- 150 g de azúcar

De las naranjas


- 6 o 7 rodajas de naranjas grandes
- 70 g de almendra picada
- 20 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 2 trozos de jengibre fresco de 1 cm aproximadamente (opcional)
- una pizca de canela por cada rodaja de naranja 
- 1 almendra cruda por cada rodaja de naranja
Preparación tradicional

- En primer lugar, lavar las pieles de las naranjas. Cortar rodajas de un tamaño similar. El resto de naranja se reservará para otras elaboraciones. 

Preparación del almíbar 

- Si vamos a preparar el almíbar, exprimir el zumo de naranja y pesar la cantidad necesaria. Agregar el azúcar y remover. 

- Cocer a fuego medio sin que llegue a hervir. Si se forma espuma por la superficie, ir desespumando para evitar que amargue. 

- Es importante prepararlo e introducir las rodajas de naranja en seguida en el almíbar caliente. Mantener las rodajas unos minutos a fuego lento. 

Preparación de las naranjas y horneado 

- Picar en una picadora o robot, la almendra, el jengibre y el azúcar. A mí me gusta que no esté triturado en exceso. Como es poca cantidad, la TMX no es útil. 

- Tanto si se han impregnado las rodajas de naranja en almíbar, como si no, es el momento de ir colocándolas sobre una bandeja forrada con papel sulfurizado. 

- Verter la mezcla de almendra por encima de cada rodaja. 

- Hornear a 170º unos 10 minutos o hasta que la costra esté dorada.
Notas:

- No hice el almíbar porque las naranjas eran para mí sola y no quería ni siquiera, prepararlo con azúcar de abedul. Me supieron a gloria, igualmente, pero os aconsejo que, si no tenéis problemas con el azúcar, preparéis la receta como mi tía.

- Se puede utilizar almendra molida pero a mí me gusta más picarla sin que se triture demasiado. Esto también es importante para evitar que la almendra suelte aceite.

- La corteza se hornea igualmente y si nos apetece comerla, no pasa nada, siempre que se trate de naranjas ecológicas o que hayamos lavado con un cepillo muy bien.

- Mis naranjas estaban muy dulces, por lo tanto, la cantidad de azúcar, es a vuestro gusto. El jengibre, si no os gusta, es opcional. 

Bon profit!

Esta receta fue enviada a Hearth and Soul Blog Hop
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Calzone típico de Puglia



Mi amiga Maggie, El cajón desastre de Maggie, este mes en su reto CRI nos invita a amasar. La receta es un poco liosa, pero no por la complicación en su elaboración, sino porque su nombre no casa con su forma. Maggie en su email escribía: “¡Ojo! No confundir con la pizza calzone, ¡esto es una focaccia! y, la verdad, yo no sé muy bien qué pensar. Ya me decís qué opináis vosotros.

El pasado mes de marzo, estuve muy liada, tanto a nivel culinario, como personal. Como lo mío son más las masas que los postres o la repostería, dejé esta receta para el final y simplemente, compré los ingredientes que no tenía en casa. Cuando me puse a preparar el relleno, con la masa ya leudando, ni me di cuenta de que uno de los ingredientes era el queso. Así está mi cabeza de liada. Y fue cuando ya tenía el calzone tapado, cuando descubrí, no sólo que no le había puesto el queso, sino que tampoco quedaba en la nevera porque mi hijo lo había usado en una pizza. Ya era tarde, el horno estaba listo y no tuve más remedio que meter el calzone en el horno. Así y todo, a mí me gustó mucho el relleno, a mi hijo, un poco menos, pero se comió dos trozos bien grandes en los que ralló otro tipo de queso por encima y lo gratinó.

Utilicé la panificadora para preparar la masa, porque en la receta original no se indicaba la cantidad de agua y también porque tenía la cebolla del relleno cociendo en el vaso. Necesitaba ganar tiempo. Tuve que modificar un poco las cantidades y al final, me sobró un poco de masa con la que preparé un pan. Ganas me han dado de hacer unos cuantos, pero con tiempo y técnica. El olor de la casa, tras hornear este calzone invita a prepararlo y si os apetece cambiar el relleno, la masa acepta el que os guste. Es una masa muy original porque lleva anís seco, pero es importante que os indique que la harina ha de ser tipo 00, es decir, floja. Si utilizáis de fuerza, os será muy complicado aplanar la masa porque se replegará.

Si queréis ver las recetas del resto de participantes pinchad aquí. Mañana, se publicarán las recetas del reto dulce unos Pazientini de Lazio que prometen ser una delicia. Para verlos, pinchad aquí.

Espero que os guste.


Ingredientes 

Masa

- 360 g de agua mineral
- sal
- 600 g harina 00  (harina floja)
- 20 g levadura fresca de panadero 
- 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- un vasito licor de anís seco (56 g)

Relleno

- 400 g de cebolleta fresca
- 30 g de aceite de oliva virgen extra
- 300 g tomates de pera 
- 150 g aceitunas negras
- 6 anchoas, lavadas (le puse más)
- 160 g queso rallado (mejor si es picante)
- 1 cucharada de uvas pasas ablandadas en agua (no puse)
- 25 g de alcaparras
- sal y pimienta
Preparación de la masa en panificadora LIDL

- Poner el agua, el anís y la sal en un extremo de la cubeta.

- Agregar la harina. Pulsar programa exprés e ir comprobando si falta harina o agua. Yo le tuve que añadir un poco más de harina.

- Cuando los ingredientes estén integrados, agregar la levadura desmenuzada. Dejar que siga amasando.

- 10 minutos después de que haya empezado el programa, añadir el aceite. La masa tiene que estar lisa y homogénea.

- Cuando esté a punto de finalizar el programa de amasado, es decir, a los 15 minutos, agregar el aceite. Cuando éste, esté totalmente incorporado, sacar la masa de la cubeta.

Preparación en TMX de la masa

- Poner el agua, el anís y la sal en el vaso. Programar, 1 minuto, 37º, velocidad 1.

- Agregar la harina y programar, 6 segundos, velocidad 6. ir comprobando si falta harina o agua. Yo le tuve que añadir un poco más de harina. Programar, 1 minuto, velocidad espiga. Quitar el cubilete, añadir la levadura desmenuzada y volver a programar, 1 minuto, velocidad espiga. Cuando falten unos segundos, agregar el aceite y cuando éste, esté totalmente incorporado, sacar la masa del vaso.

Preparación tradicional de la masa

- Disolver la levadura en un poco de agua tibia. el agua tibia, el anís y la sal. 

- Poner en un bol la harina. Formar un hueco en el medio y agregar la harina. Ir comprobando si falta harina o agua. Yo le tuve que añadir un poco más de harina. Amasar hasta que los ingredientes estén totalmente integrados.

- Añadir el aceite y cuando éste, esté totalmente incorporado, sacar la masa del bol.
Leudado de la masa.

- Colocar la masa en un bol untado con aceite. Tapar con papel film untado con aceite y dejar leudar unas 2 horas. El tiempo, dependerá de la temperatura ambiente.

Preparación del relleno en TMX

- Cortar la cebolleta en trozos. 

- Verter el aceite en el vaso y agregar la cebolleta y un poco de sal. Programar, 10 segundos, velocidad 4. Bajar los restos de las paredes con la espátula y programar, 5 minutos, 100º, velocidad 1.

- Cortar las aceitunas en trozos y agregarlas junto con las anchoas al vaso. Mezclar y reservar.

- Pelar los tomates y cortarlos en trozos. Incorporarlos al vaso y remover con la espátula. Incorporar las uvas pasas. Volver a remover, salpimentar y dejar reposar para que el relleno coja sabor.
Preparación tradicional del relleno 

- Cortar la cebolleta en trozos. 

- Sofreír las cebollitas en el aceite y un poco de sal. 

- Cortar las aceitunas en trozos y agregarlas junto con las anchoas a las cebolletas. Mezclar y reservar.

- Pelar los tomates y cortarlos en trozos. Incorporarlos a la mezcla.

- Añadir las anchoas desmenuzadas, las aceitunas cortadas en trozos y las uvas pasas y mezclar dejando que coja sabor.

Montaje y horneado del calzone

- Dividir la masa en dos. 

- Estirar con el rodillo y cubrir el fondo y las paredes del molde previamente engrasado con aceite. Yo utilicé uno redondo perforado, especial para la cocción de pizzas.

- Poner encima el relleno y distribuir las por encima; espolvorear el queso, sal y pimienta y cubrir con la otra lamina de masa estirada, doblando los bordes y sellando (como una empanada). 

- Con un tenedor pinchar la masa (se me olvidó), pintar ligeramente con aceite y hornear a 200º durante al menos 45 minutos. Servir templado. 

Notas.

- Le di la forma redonda porque me resultó práctico. Este tipo de bandejas aptas para hornear pizza, al estar perforadas, facilitan el horneado de este tipo de masas.

- Al no ponerle el queso, el sabor cambiará totalmente, pero también es menos pesado. De todas formas, os aconsejo, probar el relleno y ajustar los sabores y el punto de sal. Yo le añadí más anchoas, una lata pequeña entera.

Bon profit!

Crema de marisco y pan tostado


Antes de que llegue el calorcito, quiero compartir esta receta de reciclaje de lujo. La hice después de Navidad y no quería que se quedara en borradores hasta el año que viene. El día de Reyes no éramos muchos en casa de mi madre y, como me tocaba cocinar a mí, me llevé conmigo la TMX y preparé una receta de pescado a la que no hice fotos y que pienso repetir porque gustó incluso a mi madre que no es de pescado. Tuve que preparar un caldo de mejillón y langostinos frescos, pero me sobró bastante y lo vertí una botella que viajó de vuelta a casa. No me equivoqué en traerlo, pero tenía que pensar rápido qué hacer con él.

Para la crema preparé un fondo de marisco en el que reciclé, el resto de caldo de mejillón y langostinos frescos, una zanahoria pocha y unos gambones. Agregué a este fondo los ingredientes que os indico y el resultado fue una crema con un sabor potente y delicioso y, tal y como decimos, cuando algo nos gusta mucho… “despierta a un muerto”.

Para que sepáis cómo hice el caldo de mejillón y langostinos, os añado los ingredientes y cómo lo preparé. No os lieis, porque hay que seguir unos cuantos pasos. Os numero cada fase y pongo a continuación la explicación para ayudaros a seguir la receta sin problemas.

Espero que os guste. Para mí fue una fiesta tomarla.
Ingredientes 3-4 raciones

1. Ingredientes del caldo de mejillón y langostinos frescos

Para cocer los mejillones

- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 hoja de laurel
- 1 kg y 200 g de mejillones con cáscara
- sal 
- ½ limón 
- ½ vaso de agua 

Para el caldo

- las cabezas y pieles de 16 langostinos frescos (pueden ser congelados)
- 1 puerro
- 25 g de aceite de oliva virgen extra
- 600 g de agua
- 100 g de huesos de rape 
- sal
- unas hojas de perejil
- el jugo resultante de cocer los mejillones

Preparación tradicional de los mejillones 

- Antes de nada, cocer los mejillones en una cacerola. No utilizo la TMX porque tardan mucho más tiempo y en este caso, tenía que utilizar la máquina para preparar otra cosa.

- Verter los mejillones bien limpios y con barbas, quitando los que están rotos o totalmente cerrados (es mejor no quitárselas porque puede ocurrir que no se abran).

- Verter el aceite en una cazuela y agregar la hoja de laurel. Rehogarla y añadir los mejillones, la sal, el limón y el agua.

- Tapar la cazuela subir el fuego, mover la cazuela sin abrirla y esperar unos minutos a que los mejillones se abran.

- Cuando se enfríen, ir cortando con unas tijeras las barbas de los mejillones desde la raíz.

- Reservar el jugo de cocción y separar 150 g de mejillones para la crema.

Preparación en TMX del caldo

- Verter en el vaso las cáscaras y las cabezas de los langostinos, el puerro troceado y el aceite. Programar, 3 minutos, varoma, velocidad 4.

- Agregar el agua, los huesos de rape, el jugo de los mejillones, la sal y el perejil. Programar, 8 minutos, 100º, velocidad 2. 

- Colar el caldo utilizando el cestillo y si queda algún resto, pasarlo por un tamiz fino. 

- Reservar los cuerpos de los langostinos para otra preparación.

Preparación tradicional del caldo

- Verter el aceite en una cacerola. Sofreír las cáscaras y las cabezas de los langostinos y remover durante unos minutos. Agregar el puerro troceado y seguir sofriendo hasta que esté blando, pero no dorado.

- Incorporar el agua, los huesos de rape, el jugo de los mejillones, la sal y el perejil. Cocer de 8 a 10 minutos.

- Colar el caldo utilizando un colador y si queda algún resto, pasarlo por un tamiz fino. 

- Reservar los cuerpos de los langostinos para otra preparación.

2. Ingredientes del fondo de marisco

- 180 g de tomate de pera
- 4 dientes de ajo (10 g)
- 40 g de zanahoria
- 100 g de las pieles y cabezas de los gambones 
- 800 g de caldo de mejillón y langostinos frescos (preparado en punto 1)
- 20 g de aceite de oliva virgen extra
- 20 g de ron añejo
- 100 g de gambones
- una cucharadita de sal

Preparación del fondo de marisco en TMX

- Poner en el vaso las pieles y cabezas de los gambones, los tomates cortados por la mitad, la zanahoria y el caldo de langostinos y mejillones. Programar, 1 minuto, velocidad 7. 

- Bajar los restos con la espátula y agregar el aceite. Programar, 25 minutos, varoma, velocidad 1. Colocar el cestillo sobre la tapa.

- Colar el contenido del vaso en un bol. Yo utilicé el cestillo, pero si veis que quedan impurezas, es mejor volver a pasarlo por un colador más fino.

- Vaciar y enjuagar el vaso. Verter el líquido contenido en el bol y agregar el ron y los cuerpos de los gambones. Programar, 10 minutos, varoma, velocidad 1. Colocar el cestillo sobre la tapa.

- Cuando acabe el tiempo, triturar, programando, 30 segundos, velocidad 7.

- Verter en una botella de agua o en un bol y dejar que se enfríe.

Preparación tradicional del fondo de marisco

- Pelar los tomates y cortarlos en dados. Pelar la zanahoria y cortarla en trozos.

- Verter en una cacerola el aceite. Cuando esté caliente, agregar las pieles y cabezas de los gambones, los tomates cortados por la mitad y la zanahoria y el caldo de langostinos y mejillones.

- Cocer durante 25 minutos.

- Colar el contenido en un bol. Si veis que quedan impurezas, es mejor es mejor volver a pasarlo por un colador más fino.

- Vaciar la cazuela y enjuagarla. Verter el líquido contenido en el bol y agregar el ron y los cuerpos de los gambones. Cocer durante 10 minutos más.

- Cuando acabe el tiempo, triturar bien.

- Verter en una botella de agua o en un bol y dejar que se enfríe.
3. Ingredientes de la crema de marisco

- 20 g de aceite de oliva virgen extra
- 40 g de cebolla dulce
- 80 g de tomate de pera
- 170 g de patata
- 720 g de fondo de marisco
- 150 g de mejillones al vapor (reservar alguno para decorar)
- sal y pimienta
- una rebanada de pan tostado por persona

Preparación de la crema en TMX

- Poner en el vaso el aceite y la cebolla. Programar, 4 segundos, velocidad 4.

- Agregar el tomate pelado y troceado y la patata cortada en trozos. Programar, 8 minutos, varoma, velocidad 1.

- Agregar el fondo de marisco. Programar 15 minutos, 100º, velocidad 1. Cuidar de que no hierva demasiado y se salga por el bocal.

- Incorporar los mejillones reservados, dejando algunos para decorar. 

- Dejar que se enfríe la crema un poco y programar 2 minutos en velocidad 5. La crema debe quedar fina y sin grumos. Si es necesario, programar más tiempo.

- Yo no le puse sal, pero por si acaso, está sosa, será necesario probarla y agregar un poco. Sí que se le puede agregar un poco de pimienta.

Preparación tradicional de la crema

- Poner en una cazuela el aceite y la cebolla picada. Sofreír hasta que la cebolla esté blanda.

- Agregar el tomate pelado y troceado y la patata cortada en trozos. Seguir sofriendo a fuego bajo y removiendo de cuando en cuando.

- Agregar el fondo de marisco. Cocer durante 15 minutos.

- Incorporar los mejillones reservados, dejando algunos para decorar. 

- Dejar que se enfríe la crema un poco. Triturar hasta obtener una textura fina y sin grumos. 

- Yo no le puse sal, pero por si acaso, está sosa, será necesario probarla y agregar un poco. Sí que se le puede agregar un poco de pimienta.

Servimos la crema

- Tostar una rebanada de pan por persona, colocarla en el fondo de cada bol y verter la crema caliente por encima. 

Notas:

- Al ser una crema en la que se recicla especialmente, un caldo ligero de pescado, si no lo queréis preparar ex profeso, agregad agua al preparar el fondo en lugar del caldo o para intensificar el sabor, se puede sustituir el agua por caldo de cocer mejillones. Si sois de utilizar pastillas de caldo preparado, también puede servir. Yo nunca las uso.

- Si hemos preparado el caldo específicamente para esta receta y nos sobra, se puede congelar en porciones y nos será útil para utilizarlo en cualquier plato de pescado. También, si no habéis utilizado los mejillones como yo, para otra receta, podéis picar tomate, cebolla y pimiento y aliñarlos para tomarlos de aperitivo o como más os guste.

- Tenemos que pedir al pescadero que nos corte los huesos de rape para que quepan en el vaso de la TMX. Si es de la forma tradicional, no será necesario.

- Se puede servir la crema acompañada de un chorrito de nata, o si queremos evitar las grasas, un poco de queso fresco 0% mg.

- Mi pan era casero y se hidrató mucho más que un pan comercial.

Bon profit!

Ingredientes reciclados: Los tristes de nuestra cocina
Posible sustitución


Cabezas y pieles de langostinos frescos
por
Cabezas y pieles de langostinos congelados, de gambas frescas o congeladas

Caldo de mejillón y langostinos frescospor
Cualquier otro resto de caldo de pescado o marisco

Huesos de rape
por
Huesos de mero o pescado de roca

Una zanahoria pocha
por
Una zanahoria fresca

Unos pocos gambones
por
Más cantidad de gambones o gambones frescos


Para finalizar, os presento la receta de mi amiga y compañera de Proyecto, Rosalía: Un rico Pastel de suizos flaneado. Tenía unos suizos caseros que estaban ya un poco duros, también toffe que le sobró cuando hizo el Pijama. Un pastel cocinado en el micro en tan sólo 5 minutos. Yo me apunto a probarlo.
Os invitamos de nuevo, como cada mes, a dejarnos vuestras recetas de reciclaje. Tenéis desde hoy hasta el 15 de abril.